lunes, 11 de septiembre de 2006

Zaplana llama a la armada


“Ante una crisis extrema como ésta, hay que utilizar a la Armada para garantizar las repatriaciones e impedir más dramas humanos”

Eduardo Zaplana, acerca de la inmigración en una entrevista publicada hoy en La Razón

¿Quiere Zaplana como los filofascistas de la Liga Norte bombardear los cayucos que tratan de arribar a Canarias? Este hombre no conoce la expresión matar moscas a cañonazos


AÑO TOTAL NACIONAL EXTRANJEROS

2006 (Datos
provisionales)
44.395.300 3.884.600
2005 44.108.530 3.730.610
2004 43.197.684 3.034.326
2003 42.717.064 2.664.168
2002 41.837.894 1.977.946
2001 41.116.842 1.370.657
2000 40.499.791 923.879
1999 40.202.160 748.953
Fuente INE


La falacia del “efecto llamada”

El término “efecto llamada” no es nada nuevo. Lo acuñó Jaime Mayor Oreja, siendo ministro de Interior en la primera legislatura del PP para boicotear la premiera ley de extranjería que había negociado su partido con el resto de grupos parlamentarios. Por sus llamadas al endurecimiento de la ley, se aprobó un texto sin consenso y que, a la vista de las estadísticas oficiales, no tuvo ningún éxito. No existe más “efecto llamada” que las ganas de encontrar una vida mejor y las falsas imágenes que difunde la televisión acerca del nivel de vida europeo. Los inmigrantes africanos no reciben información sobre lo difícil que puede llegar a ser la vida “sin papeles” ni el ascenso del racismo en el continente.
Recientemente el PP ha recuperado la tesis del “efecto llamada” para arremeter contra la regularización llevada a cabo por el gobierno de Zapatero. Esa regularización tenía como objetivo sacar a flote buena parte del trabajo de mercado negro que mantiene parte de la riqueza nacional en la economía sumergida (La economía sumergida en España representa el 22,6% del Producto Interior Bruto (PIB) oficial, frente a un 17,4% de media en los países de la OCDE, ayer en el ABC). No regularizar a esos inmigrantes supone mantener una situación de robo a las arcas del Estado por parte de empresarios esclavistas. La inmigración no se detendrá mientras existan las elevadísimas diferencias sociales entre los países de una y otra orilla del Mediterráneo.
Por otra parte, este discurso tremendista se apoyo en la falsa idea de que la mayoría de los inmigrantes llegan en patera. Sí son los que más se ven en televisión, pero los inmigrantes de origen sudamericano llegan en avión con visas de turista y los procedentes de países del Este, por las carreteras. Mantener las tesis del “efecto llamada” y declaraciones como las del uso de la armada en Canarias son una gravísima irresponsabilidad que, además, alienta las tesis racista de muchas personas desinformadas o que se han visto desbordadas por un aumento de población extranjera que no esperaban ni comprenden. Pero, claro, con políticos y medios conservadores como los que hay aquí, ¿cómo van a comprenderlo?

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