domingo, 22 de octubre de 2006

Los tres badajos


Termina la semana con tres campanadas de machismo en los medios. Tres badajos que retumban el domingo, todo ellos fruto del mal hacer de un político.
Primero fue Aznar, insertándole el bolígrafo en el escote a Marta Nebot después de firmarle un libro que no era suyo. Aznar se quedó en los tiempos de la guerra que dicen que todo agujero es trinchera. No debería extrañarnos porque es el expresidente que una vez en un mitin pidió un metro para que le midieran el perímetro testicular que, según sus adeptos, es algo fuera de lo común. Primer badajo.
Después llegó Putin que, en un encuentro con el presidente israelí acusado de varias violaciones, le elogió la reincidencia llamándole "machote". La verdad es que en castellano ya se hacen chistes de Putin sólo con nombrarlo. La lengua no sólo no nos libera sino que, a veces, nos esclaviza. En todo caso diremos que machista es lo mejor que se puede decir de alguien como Putin. Segundo badajo.
Luego llegó la iniciativa de los jóvenes de IC para la campaña catalana regalando un condón con el lema Fóllate a la derecha que también se retiró por machista. Pero yo aquí oigo otro badajo distinto. Sí que es un lema faltoso, soez, inapropiado quizá, pero machista? Lo que es misógino es pensar que ese verbo sólo puede usarse en forma pasiva cuando el sujeto es femenino. Hagan la prueba, gramatical y física, de aplicar reversos de género a los verbos así de transitivos porque es algo que nadie debería perderse. Antes de decía: Haz el amor y no la guerra . Hoy, en aras del consenso, digamos folle con ella .

(Aquí me las den todas, 22-10-06)

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