sábado, 21 de octubre de 2006

María, maría

Un estudio clínico confirma los beneficios del cannabis puro

Un espray que insufla extracto puro y concentrado de cannabis bajo la lengua está resultando beneficioso para un 65% de los 80 enfermos afectados por dolor de origen oncológico, espasmos y falta absoluta de apetito que participan en el ensayo emprendido con esa sustancia por seis grandes hospitales de Cataluña. Se trata del primer estudio clínico realizado en Europa con un fármaco obtenido directamente, sin síntesis químicas, del cultivo de la planta del cannabis. El espray se ha administrado a 123 enfermos de esclerosis múltiple, cáncer o sida, de los que 43 dejaron el tratamiento.

(Ayer en La Voz de Asturias. En la edición digital se mantuvo como la noticia más leída en todo el día)

Podría decir tantas cosas...
Pero me da pereza y recupero un Aquí me las den todas del 26/02/2006 al hilo de la polémica campaña que explicaba en Avilés los efectos y peligros de distintas drogas sin desanimar a su consumo.

Cómo usar el papel
Deslegalizar las drogas fue un gran error. Uno tan grande que para deshacerlo hay que ir desmontando demasiados tinglados. Con la prohibición se dejó la venta de sustancias de por sí peligrosas en manos de los criminales, sin controles sanitarios y garantizando beneficios superiores al 300% para quienes prefieren el mercado negro.
Ahora se protesta en Avilés porque se ha repartido un folleto en el que se explica a quienes ya hayan decido hacerlo, cómo drogarse mejor. Es decir, dando buenos consejos para reducir riesgos. Incluso esto les ha parecido demasiado. Y eso que no hay que ser nihilista de Basilea para darse cuenta de que no existen sustancias morales sino usos morales de las sustancias.
Es fácil (facilón) escandalizarse por los porros y mirar hacia otro lado sobre quienes se enriquecen con el lavado de dinero. Todavía me fascina la eficacia con la que la totalidad de las empresas españolas han cumplido todos los extremos de la ley antitabaco. Fascinante, dado que a la mayoría de ellas les resulta casi imposible realizar contratos de más de tres meses o conseguir que alguien cotice a la Seguridad Social sin haber sido esclavo tres o cuatro años. Por algo España es el país de la UE donde más circulan los billetes de 500.
Nadie, ni el Estado ni ninguna institución, debería poder decirle a nadie qué debe consumir o no. Sí hay que ofrecer información veraz (y la del folleto lo era) sobre los riesgos de meterse cosas en el cuerpo. Las drogas pueden ser muy peligrosas (sobre todo si se dejan en manos de delincuentes) pero también son peligrosos los que sólo usan el papel de fumar para cogérsela

1 comentario:

Anónimo dijo...

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