jueves, 21 de diciembre de 2006

Poesía cotidiana


Decía Borges que la literatura, en realidad, era algo tan cotidiano que uno se la podía encontrar fácilemente en cualquier charla en una esquina. Y es verdad. Estos días en televisión se puede ver--gracias a los estafadores de AirMadrid-- a un coro de personas que al unísono gritan algo tan lírico como: "Queremos volar"

1 comentario:

Anónimo dijo...

Poesía para el pobre, poesía necesaria

como el pan de cada día

como el aire que exigimos trece veces por minuto

para ser, y en tanto somos, dar un "sí" que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quien somos,

la poesía no puede ser sin pecado un adorno.

Estamos tocando fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo

cultural por los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren

y canto respirando.

Canto y canto, y cantando más allá de mis penas

personales, me ensancho.

(Poema de Celaya escrito en el franquismo, pero totalmente aplicable en la actualidad)