jueves, 22 de febrero de 2007

El caso Sartori


Bueno, yo empiezo entonando un mea culpa, no siempre le pillé el truco a Sartori, un hombre sin pelos en la lengua que puede llegar a soprender a propios y extraños. Cuando le dieron el premio Príncipe de Asturias (Ciencias Sociales, 2005) no estaba lejana la polémica sobre la retirada de las tropas españolas de Irak y escribí esto. Sigo pensando más o menos lo mismo pero lamento haber sido demasiado sarcástico. Sartori me cayó realmente bien cuando lo conocí en Oviedo. Es un viejo cascarrabias que hace bueno el refrán de más sabe el diablo por viejo que por diablo, y sus canas le permiten decir lo que le dé la gana, aunque sospecho que, ni de joven, se cortó un pelo.


Ahora Sartori revuelve las polémicas con los musulmanes por unas declaraciones en Salamanca pidiendo la "ciudadanía revocable" para quienes no se integren. Como veo que al facherío y a Democracia Nacional, entre otros, ya se les está haciendo el culo gaseosa, vamos a aclarar algunas cosas.


Lo que dijo Sartori no es nuevo, al contrario, es muy parecido a la encendida defensa del laicismo que hizo en su discurso al recoger el premio en el teatro Campoamor. Hoy hay un problema entre una izquierda boba que le ríe al Islam gracietas que no tolera al cristianismo y una derecha energúmena que sólo se vale de la libertad religiosa para tratar de imponer sus trentinos dogmas de siempre. Aquí la entrevista que le publicamos y en la que se reafirma como un defensor a ultranza del laicismo, cosa que en este blog no podemos más que apoyar sin reservas.


El caso, al final, es que no exista choque de civilizaciones ni discusión entre religiones sino un combate esencial entre una concepción teocrática de la sociedad (que defienden, cada uno a su manera, tanto los integristas de la yihad, como los obispos que se manifiestan contra el matrimonio homosexual) y un modelo laico de Estado en el que se repeten las creencias particulares siempre que no traten de legislar sobre la vida común.


Los cristianos ni siquiera han llegado a este concepto después de 200 años de Ilustración y democracias a trancas y barrancas. ¿El Islam? Al Islam le quedan otros 500 años, no, no es tan retrógrado lo que dice Sartori. Al contrario.


*La foto (de Fernando Robles) demuestra lo lejos que está la religión musulmana de llegar a donde estamos nosotros. Ese tanga es la libertad, con Sartori detras.

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