martes, 13 de febrero de 2007

Hacia la sharia


"Hay problemas filosóficos que a los varones se les escapan", dice en Gijón la ganadora del premio nacional de ensayo Celia Amorós.

En realidad, para que no digan que somos demagogos dice: "Siempre ha habido pensadoras, pero las mujeres piensan sobre problemas que a los varones en buena medida se les escapan o le dan un sesgo particular en función de lo que ha sido y sigue siendo nuestra condición".


Yo sólo pregunto, ¿qué pasaría si un filósofo dijera, "hay problemas que a las mujeres se les escapan"?


En vano me busco qué tendré yo para que se me escapen esas cuestiones, pero desisto enseguida; porque, si me palpo mucho lo que creo que ella piensa que es el problema, los católicos me llamarán pecador y las feministas falócrata.


En fin, tendría un mal día Amoros, aunque yo creo que, con esos condicionantes de género al pensamiento, no se da cuenta de que abre puertas peligrosas. ¿No podré yo opinar sobre el apartheid africano porque soy blanco? ¿sólo pueden saber lo que pasa en el País Vasco los vascos? ¿Le parecería lícito que en barrios de mayoría musulmana rija la sharia en vez de la ley común?


Es que, Amorós vida, el problema de tu pensamiento es la absoluta falta de universalidad.

No hay comentarios: