miércoles, 21 de febrero de 2007

La industria facha


¡Ay! sí, tenía razón Marx cuando decía que, al final, todo era la pasta. Con el juicio del 11-M ya va perdiendo la gracia la conspiración que, en todo caso, vamos viendo que servía para vender periódicos. Esto nos ha permitido descubrir todo un nuevo y soprendente auge de la industria facha --libros de Pío Moa y César Vidal, junto a banderas con pollo-- que, en mi opinión, ha tenido su momento cúspide con el lanzamiento de esa colección de El Mundo sobre los años del franquismo (sellos, monedas) que "marcaron nuestras vidas" (a algunos a fuego y corriente eléctrica en los genitales, ¡qué tiempos!). El anuncio de la tele era conmovedor, ni una referencia a "dictadura" o "represión". Hay otra colección de portadas de periódicos de la guerra que se rige por lo mismo. "¡Alzamiento!" noséqué... ¿Se imaginan una colección sobre la Segunda Guerra Mundial que mencionara de manera elogiosa el Anschluss o el Lebensraum? ¿A que no? Pues no.


El caso es que ahora que se va acabar el códigodavinci del facha español de toda la vida, he pensado que deberíamos asegurarles el entretenimiento en un parque temático con todas sus atracciones, y el mejor lugar sería el Valle de los Caídos, ahí por el Escorial (¿qué?, al fin y al cabo la izquierda ya tiene el suyo el Cuba, que es más grande).


Allí habría un Franco-khan, con sus subidas y bajadas desde el totalitarismo autárquico al desarrollismo del Opus Dei, pero eso sí, con ejecuciones hasta el último minuto. Sólo se oiría una emisora de radio por los altavoces y sólo habría misas de la iglesia católica apostólica y romana (para algunos con el rito preconciliar en latín, traiga a sus niños). Los juegos de puntería nunca sería tiro al blanco sino al negro cobrizo o amarillo...


Hay tantas ideas que podríamos hacer uno en la costa este y otra en la oeste (¡ay!, ese atlantismo me ha hecho pensar que vivíamos en la tierra de los libros, el hogar de los valientes). Bueno, siempre podremos aprovechar lo que quede de Terra Mítica en Valencia. Hay que reciclar.

--¿Y ese cartel?
--Es que la mayoría de los más fachas de hoy fueron maoístas antaño. Y criticaban a la izquierda moderada más o menos por lo mismo que ahora.

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