miércoles, 14 de marzo de 2007

Con fondos públicos


Se desata la polémica en Extremadura por la publicación, por parte de la Consejería de Cultura, de un libro de fotografías de José Antonio Montoya, en el que se reproducen iconos religiosos de forma abiertamente sexual. La iglesia y el PP están ofendidos. El artista, supongo, se frota la manos.


La única polémica posible aquí es si este tipo de creación debe ser sufragada con fondos públicos.



Es el colmo que cualquier religión monte estos pollos porque se sienten ofendidos. Que no compren el libro. Particularmente a mí me ofenden en general todas las religiones y lo monoteísmos más en particular. Me repugna el Islam por su maltrato a la mujer, y su elogio de la violencia, me repugna el cristianismo por repulsa a la sexualidad, sus ataques constantes a quienes se resisten a sus dogmas y su apoyo a dictaduras sanguinarias; y me repugna el judaísmo por su sentido exclusivista y su morro en general (los ortodoxos de Israel azuzan constantemente el belicismo pero luego son objetores de conciencia y no cumplen el servicio militar).


Por eso no las practico. Pero me da igual que otros lo hagan siempre que no traten de hacer ley para todos de sus creencias particulares.

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