jueves, 31 de mayo de 2007

Balance de urnas


Hay que ser un poco paciente y no lanzar las campanas al vuelo. En unas elecciones tan reñidas como las asturianas conviene esperar a que se cuente el voto emigrante, tan válido como el resto, para hacer balance. Así, se ve que ni siquiera el PP puede marcarse el tanto de haber ganado en número de sufragios ya que no en escaños.


En todo caso, y si como se suele decir, todos ganan en unas elecciones; en las últimas asturianas se puede declarar que todos han perdido. Sin duda, el PSOE que vive una caída imparable desde hace tres legislaturas y que cuenta su victoria por un puñado de votos. Si aceptamos que la abstención, brutal el 27-M, perjudica a la izquierda, entonces tendrán que admitir que casi la mitad de los asturianos les ha vuelto la espalda.


Pierde el PP. Primero porque las elecciones se celebran para repartirse el poder y si no se gana en escaños lo demás da igual. Pierde además porque el partido conservador ha rozado su techo en mayo. Hasta aquí llega la estrategia de la ruptura de España, el fetichismo rojigualda, el club de prensa abierto a los peones negros, y los filósofos chochos con barra libre en las cinco columnas. Hasta aquí la crispación (o un poco más, que el 14-M llegaron a los 300.000 votos) que no es tan rentable.


Pierde IU, que ni sumando BA y Los Verdes puede ocultar su debacle urbana, casi la mitad de la población de Asturias. Se pagan caras no haber plantado cara en el caso Carnero y Morala de Gijón, y la deserción de Rivi en Oviedo, que sale mucho en los periódicos. Lo de Gijón se pudo salvar con un gesto, lo de Oviedo habíendole echado mano al principio y no al final de la legislatura. En todo caso IU es la gran derrotada urbana y ni siquiera el campo, o los ayuntamientos, dan un consuelo bucólico.


Derrota absoluta del nacionalismo asturiano, ya sea en sus vertientes izquierdosas o acomodaticias, incapaz de sumar apoyos aunque sume esfuerzos. La conclusión es que, esta vez sí, se ha cerrado un ciclo político en Asturias y los interesados se resisten a aceptarlo. Areces ya no puede repetir, Ovidio se irá el año que viene, en IU tienen que remendar todo el traje y los nacionaliegos afrontan el limbo definitivo, ¿hay alternativa política en Asturias? Creo que el problema sobre todo es generacional, que los dirigentes actuales están quemados, agotados desde la transición y no quieren dejar el testigo a la generación nacida y formada en la democracia. Ya es hora, ho.


Epílogo nacional. El PP pierde (porque ya está dicho, no se gana en votos, se gana en ayuntamientos y comunidades) pero sabe vender su victoria de Madrid, fotogénica y absoluta porque las banderas en Génova parecen comicios nacionales. No es así. De momento es sintomático que si el domingo todo eran risas, el miércoles ya haya puñaladas por el paso al frente (sincero, ambicioso y con algo de mala baba) de Gallardón.

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