domingo, 20 de mayo de 2007

El lado oscuro. Día 10


Sólo para ella


No me parece que los candidatos principianos a las elecciones tengan mucha capacidad para la Fuerza. Como mucho, he sentido algo del reverso tenebroso en algunos jerarcas que les visitan para apoyar a los líderes locales, de todas formas no parece que estén muy interesados por lo que vaya a pasar aquí y se refieren constantemente a la importancia de las elecciones en otras partes del planeta.
Por la mañana he paseado por el centro de la capital de los principianos y he visto a varias niñas vestidas de novias camino de los templos. Me ha parecido de bárbaros que las casen tan jóvenes, no debían de tener ni diez años. Algunos niños también eran llevados a la fuerza para celebrar esas bodas infantiles. Por lo visto, los varones de este planeta se casan vestidos de marineros y también muy jóvenes.
No tenía nada que hacer por aquí, además me enteré de que en un pueblo subterráneo que se llama Mieres se iba a celebrar un encuentro con una importante ministra del gobierno planetario y no me lo quería perder. Lo de subterráneo lo que sacado de la computadora de mi nave porque en la búsqueda de Mieres sólo he encontrado notas sobre galerías, pozos, picos, palas y lámparas. Para ir hasta allí decidí pasar del transporte público y quitarle a un principiano una Jet Speeder primitiva que funciona con ruedas y se llama moto. En el camino, me paró un policía galáctico y pensé que iba a tratar de detenerme por robo. Ya estaba preparándome para usar mis poderes Jedi o tirar de la espada láser cuando me preguntó que si mi casco estaba homologado. Le dije sí (por decir algo) y me dejó pasar.
Resulta que Mieres no es un pueblo subterráneo (anotación: tengo que decirle al emperador que me actualice la computadora porque no acierta ni una) aunque sí que está rodeado de muchos pozos. Los principianos de por aquí habían preparado una gran comida a base de arroz para recibir a la ministra planetaria pero insistían en que era sólo para ella. La ministra (anotación: se llama Trujillo) criticó a sus oponentes por concentrarse en las elecciones de Navarra pero luego ella habló de la guerra de los clones del planeta Ir Ac. Yo me llevé un poco de la comida, es que me chincha que dijeran que era sólo para ella.
Regresé a la capital de los principianos porque me enteré de que se iba a celebrar un ascenso masivo en platillos volantes. Había carteles de la ascensión en todas partes y pensé que habrían reabierto la fábrica de Xan Klaudio, pero nada. Ni una nave en el horizonte. "Homologado, homologado", les decía yo ahora que había descubierto la contraseña para entrar en todas partes y así me fui abriendo paso hasta descubrir que la fiesta de los principianos tenía que ver con los animales. Había un sinnúmero de extrañas especies que he recopilado para incluirlas en la base de datos de la computadora.
Al final del día actuaron los del partido que prometía matar a seis toros. Hubo protestas entre algunos principianos porque no se habían esperado al día de las elecciones (creo). A los de ese partido no debió parecerles bien y, en represalia, se llevaron las orejas.

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