domingo, 6 de mayo de 2007

Supersize pandereta


Como el sector más visible del PP ha optado por representar a la España devota de Frascuelo y de María, cuando detuvieron a Isabel Pantoja se marcaron la charanga de que era una cortina de humo urdida por el pérfido ZP en connivencia con un juez para ocultar sus tejemanejes con "la ETA" y olé. Vibra la pandereta, y hasta nos indignaríamos un poco más si no fuera porque la conspiración de la tonadillera tiene más gracia que la del 11-M que ya padecemos por cuatro años y es que ya no enamora el alma como antes.
Antes de plañir porque se vaya una estrella de los escenarios piensen que llega otra. Aznar no miró si había sol para brindar con su Pesquera antes de decir que nadie era nadie para decirle las copas que se podía tomar, ni la velocidad que podía sacarle al coche, ni las hamburguesas que le caben entre pecho y espalda. Supersize Aznar iba a aparecer ya como líder de los disturbios en Malasaña, un botellón neocon es posible, pero despertó y el dinosaurio era él.
¿Por qué metió así la pata Aznar? Una teoría es la del recurso de decir "me opongo" a lo que haga el Gobierno sociata, sea lo que sea. Pero yo más bien me inclino por pensar que se trata de un problema más extenso que atañe los conservadores españoles y que confunde el liberalismo con las témporas. "Hago lo que quiero si no hago mal a nadie"; pues por eso no tiene sentido oponerse, por ejemplo, al matrimonio gay, pero un conductor borracho es un asesino en potencia. Aquí no hay liberales, sólo panderetas. Tranquis , queda una Pantoja en Puerto Rico, ¡y esso!
(Aquí me las den todas 6-5-07)

No hay comentarios: