domingo, 1 de julio de 2007

Ganas de oír a Wagner


En Polonia están decididos a mostrar que desde el gobierno se pueden tomar medidas que son un pequeño paso para un hombre pero un gran salto atrás para la humanidad y van a poner multas a las bañistas que hagan topless .
Por si nos parecía poco este furor antimamario, los gemelos que dirigen el país han solicitado que el Tribunal de Luxemburgo no pueda meterse en sus asuntos si se trata de moral pública e integridad familiar, vamos de no respetar los derechos civiles de los homosexuales. Cada vez que oigo a los hermanos Kaczynski me entran ganas de escuchar a Wagner.
Pudiera parecer que lo de Polonia es cosa de por allí, nada contagioso. Que al fin y al cabo, en las costas del mar del norte lo mejor es bañarse con neopreno, aquí paz y después gloria. Pero no.
Bien entrado el mes de junio y con los calores de España, se extiende el síndrome Kaczynski, y ha afectado de manera especial a los cardenales y a los jueces. Primero fue el primado, el arzobispo de Toledo Antonio Cañizares, que definió como "el mal" a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, tal que el anillo de Sauron, una para gobernarlos a todos, hasta en los colegios concertados.
Pero un cardenal no pasa de púrpura. Castaño oscuro es lo de dos jueces. Uno que eliminó una orden de alejamiento para una madre que pegaba a sus hijas "por dios" y por "la familia" (aunque después se descubrió que tenía un hijo por reconocer), y otro que insiste en que las lesbianas no son normales. ¿Y no se podrá objetar contra esta gente?





(Aquí me las den todas, 01-07-07)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Bueno, la democracia y el Estado de Derecho es lo que tienen: que protegen a esta gente.

Respecto a los jueces, creo que ya han sido advertidos de que sus "objeciones" a casar gays, por ejemplo, serán deducidas de sus salarios y cotizaciones como si estuvieran haciendo huelga. Curiosamente, ningún sindicalista nos hemos quejado nunca de esas deduccciones, pero estos objetores de hojalata se han enfadao mucho con la medida...