domingo, 29 de julio de 2007

Lo que se proponen




La polémica sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía es una de las mejores cosas que nos habría poder pasado. Es un debate de poner las cartas sobre la mesa, de quitarse las caretas para ver quién es más de carnaval y quién más de la Cuaresma.
Enseña, por encima de todas las cosas, que lejos de vivir una época de conflicto entre religiones (o choque de civilizaciones) asistimos a una batalla, la enésima por aquí, entre un concepto laico e ilustrado de la sociedad y otro teocrático, amigo de las revelaciones y de las ordalías.
A cuenta de la resistencia episcopal a la asignatura, el presidente Zapatero advirtió que "la fe no puede imponerse a la ley en un sistema democrático"; y faltaron las horas para que llegara la réplica de la mano de Ricardo Blázquez, quien aseguró que la fe "no se impone" sino que "propone".
¿Ah sí? ¿Desde cuándo? Dejando aparte la escasa calidad estética de la respuesta de Blázquez, digna de un anuncio de refrescos o de aquella campaña contra la de los condones, lo cierto es que se trata de una falsedad histórica. La fe se ha extendido más bien por imposición que por otra cosa, sea por edictos de Constantino, porque la horda goda asume lo que diga el rey, o a sangre y fuego en el caso de los amerindios.
Pero no hay que irse tan atrás ni tan lejos. Aquí aún pulula un juez en Murcia que niega el matrimonio y la adopción a las lesbianas por criterios estrictamente religiosos saltándose la ley votada en el parlamento. ¿Nos propone algo este juez o nos lo impone?

(Aquí me las den todas, 29-07-07)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Por motivos religiosos no, sino sectarios: el tipo ni siquiera citaba el Evangelio sino "Camino" y los Catecismos.

Hay una canción de Shakira (sí, de Shakira), llamada "El octavo día", que es el día en que Allah vino al mundo a ver qué tal nos iba con la Creación, y... :(