domingo, 15 de julio de 2007

Un temor futuro


¿Por qué chinchan y rabian tanto los obispos por Educación para la Ciudadanía? Pues depende. En el canal de TV católico, Juan Antonio Martínez Camino explicaba que la asignatura defiende que hay "cinco géneros" en vez de "dos sexos". Parecía que iba a abrirse otro debate absurdo sobre el nombre de la rosa (como el de la palabra matrimonio en las bodas gays), pero en Oviedo, Camino se desdijo al andar y explicó que no se trata de los contenidos sino de que el Estado forme moralmente a los alumnos, en vez de los padres y como dios manda.
¿Realmente alguien se puede creer que una asignatura será capaz de lavar el cerebro a los alumnos? Quizá los padres inseguros de su capacidad o sus convicciones. Más que nada la moral se aprende en casa o en la calle y toda una autoridad en la materia como Albert Camus sostenía que se bastaba con el fútbol.
No extraña que los obispos hayan matizado el argumento de los contenidos porque lo cierto es que quien pueda leer uno de los libros de textos no podrá encontrar nada escandaloso ni ajeno a lo marca la ley española. Ese debe ser el objetivo principal de la asignatura, que los futuros ciudadanos (vengan del país que vengan, sea cual sea su fe) comprendan cuáles son los valores comunes de la democracia.
Tengo para mí que el chinche y la rabia viene de un temor futuro, y quizá justificado. El del día en que el Estado se decida a retirar conciertos educativos y ayudas públicas a quienes defiendan cualquier tipo de discriminación en función de sexo o de género, ya puestos. Y mejor hoy que mañana.




(Aquí me las den todas, 15-07-07)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Pero vamos a ver ¿entonces para qué está la escuela? ¿Para crear cajas de almacenamiento de datos? Claro que la escuela forma moralmente, tanto como la familia y la calle, joder, es que se trata de eso!!!

Si no educamos para la ciudadanía, ¿para qué cuernos educamos? :(