domingo, 26 de agosto de 2007

Los más cabezones


Debíamos ser los más cabezones, junto a los de Lugo, en la última década del XIX. Entonces había científicos que se dedicaban a medir cráneos, algunos como los frenópatas, con la idea de que calculando mediciones corporales se podrían conocer las tendencias criminales. Esta jugosa idea dio mucho que pensar a los nazis, a franquistas que, tras la Guerra Civil, medían el cráneo de las prisioneras rojas para demostrar que el comunismo sólo entraba en cabezas pequeñas, y bueno, quizá interese a catedráticos de la Universidad Complutense, que aún sostienen que los homosexuales son enfermos.


Pero el mapa tiene gracia, más si te lo encuentras en Menéame con el titular de "La tenemos más grande".

1 comentario:

木村拓哉Jason dijo...
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