domingo, 23 de septiembre de 2007

Ladrillo desde el aire


Dentro de unos cuantos años, cuando Francisco Hernando, más conocido como Paco El pocero , haya terminado su proyecto para construir un millón de viviendas en Seseña, buscaremos una imagen aérea de la urbanización (haremos uso de las fotografías de satélite de Google Earth ) para ver si hay suerte y, por una casualidad del destino, las figuras de los tejados, los tendidos eléctricos por hacer y las modificaciones pendientes de los trazados de las autopistas acaban por formar alguna figura que se asemeje, siquiera remotamente, a la cara del Príncipe de Asturias, o de algún otro miembro de la Familia Real. Va ser la única manera de que algún fiscal le pueda echar mano.
Algo tiene el negocio del ladrillo, algo muy especial, porque convierte a algunos en intocables y reúne de pronto las alianzas más insospechadas. Así, cuando Zapatero anunció esta semana un proyecto de ayudas al alquiler para facilitar el acceso a la vivienda de los más jóvenes, los debates no fueron por si son mejores las subvenciones directas o la construcción de pisos protegidos, ni sobre tramos de renta, ni de metros cuadrados.
Se discutió desde todos los lados la pertinencia de estas ayudas, a ver qué es ese gasto de dinero, como si el superavit del Estado fuera para enmarcarlo y quedárselo mirando como un trofeo de caza.
Si por crisis hipotecarias petara un banco del país seguro que esos no discuten que con dinero de todos se le vaya a sostener, pese a que haya especulado con ahorros. Se verá, no desde el aire, sino a pie de calle, en las colas a la entrada.





(Aquí me las den todas, 23-09-07)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Al Pocero le llevaba yo a la cárcel, pero a los miles de borregos que fueron a pastar a su fiestorr los tiraba directamente al pilón. Mandacojonesya...

Y que he vuelto, que no te he visto ande Escolar :)