domingo, 30 de septiembre de 2007

Otro pecado original


Cuando ZP anunció su plan de apoyo a las familias con la concesión de ayudas directas --2.500 euros, a los que luego se añadieron ofertas variadas en función de cada comunidad autónoma, y luego más para madres solteras y familias numerosas-- se hubiera esperado que el debate fuera si no sería mejor invertir todos esos fondos en una buena red pública de guarderías infantiles. Pero nada de eso. Como en el caso de las ayudas al alquiler de vivienda, unos saltaron con el temor de en qué se van a gastar los dineros del superávit (mayormente entre gente que puede tener 80 metros cuadrados para cada habitación de sus hijos); y el portavoz de los obispos, el asturiano Juan Antonio Martínez Camino, encontró una oportunidad para dar una lección de teología.
Camino saludó las ayudas pero no veía muy claro que fueran lo mismo para todo el mundo, los nenes de buena familia y los que antes de la era de los eufemismos eran llamados bastardos. "No se puede promover que vengan al mundo sin padre y sin madre conocidos", y claro estos cheques es que son una invitación para que los hijos sean naturales y los padres putativos.
A Camino no le basta con que todos vengamos al mundo con el pecado original, condena de la humanidad; a los hijos de madre soltera se les añade otra mancha de la que también deberán ser culpables. Al menos que no los subvencionen.
Y personas así son las que quieren dar lecciones de moral en las escuelas. Por favor, no dejen que los niños se acerquen a ellos.




(Aquí me las den todas, 30-09-07)

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