martes, 20 de noviembre de 2007

Los días de Mario


Hará cosa de un mes los yogures de la nevera comenzaron a enviar un mensaje. Como augures inconscientes, como profetas que no saben lo que dicen pero aciertan, llegó un momento en que las fechas de caducidad marcaron el día señalado. Lo que pasa es que lo dicen en silencio y uno no puede darse cuenta de la precisión del anuncio. Mientras tanto, no queda más que seguir las indicaciones habituales: de los supersticiosos los ciclos de la luna, y de los doctores los ritmos cardiacos, las mediciones de centímetros y los cálculos de gramos.
Ajeno a las numerologías, Mario siguió su propio camino y fue empujando a patadas los lunes, los martes y los miércoles hasta que llegó el jueves que le pareció más propicio. Vino poco a poco, abriéndose paso con la cabeza mientras esperaba a que el sol pasara de largo para que se pudiera apreciar con detalle exquisito los contrastes de cada minuto que va diferenciando los matices de la tarde y de la noche, momento a momento.
Luego por fin se decidió a asomarse y fue poniendo en el mundo sus brazos y los dedos de cada mano y sus dos pies, aquí para siempre. Mario lloró el llanto con el que reclaman su sitio en la vida todos los hombres y abrió los ojos. Desde entonces yo cuento el tiempo por los días de Mario, y los calendarios antiguos me parecen inexactos y borrosos. Como un balbuceo junto a una palabra, como si sólo a partir de ahora las cosas comenzaran a tener sentido.




(Aquí me las den todas, 18-11-07)



Y por esta buena razón, el blog va a tardar en actualizarse.

4 comentarios:

LuCiA's dijo...

Enhorabuena papá!!!! Vaya bebé más guapo... Ahora ya tienes la L del carnet de padre. Pero esta no se quita al cabo de un año...

Bueno, me alegro mucho por ti y a ti tu alegría te durará toda la vida.

Felicidades!!

Small Blue Thing dijo...

¡Mubarak, shukrillah! Que Dios os bendiga, te haga conocedor de tus obligaciones para con la madre ;) y os colme a los tres de Felicidad y Sabiduría para el resto de vuestros días.

Que Dios os bendiga.

Y ahora, a ponerle blog al rorro y empezar a comprarle camisetas de la Patrulla.

José Luis Urraca Casal dijo...

Me alegro mucho de la noticia, enhorabuena a los dos, y que Mario, el pequeño Lord, os haga muy felices.

Eulalia dijo...

Enhorabuena!
Y, como dice pitufina, no estaría mal hacerle un blog a Mario para que nos vaya contando sus experiencias y descubrimientos.
La primera vez que diga "ajoo" la primera vez que sonria, y sobre todo la primera vez que oigas papá, ¡que ahí si que se te va a caer la baba!
Saludos.