viernes, 25 de enero de 2008

A quién ofenden las tetas

En La biblioteca de Babel, relato de Borges que todo el mundo debería leer (si no lo has hecho deja esto y vete a hacerlo ya), el protagonista llega a la conclusión de que no hay combinación de sílabas que no sea en alguna lengua una terrible maldición, o el nombre de un dios, o algo grosero y terrible.



Vamos camino de que todo llegue a ser ofensa para el colectivo más insospechado. Así, la serie de Telecinco Sin tetas no hay paraíso (que yo no pienso ver ni me he parado a leer el argumento) ha desatado una pequeña polémica porque la consideran machista y denigrante para la mujer. A la cadena le honra que se lo haya tomado con humor.






Venga sí, eso ya lo sabíais todos. Lo que no ha tenido repercusión y a esto iba esta entrada es que en La Voz hemos recibido una carta de protesta de una mujer masectomizada que siente que la serie ofende, por encima de todo, a quienes han padecido cáncer de mama. No es coña, no está en la edición digital pero en el número en papel de hoy 25 de enero cierra su queja con un firme "sin tetas, por suerte, hoy se vive, y por descontado, sí hay paraíso".


Que no era broma.

2 comentarios:

Eulalia dijo...

Pues tiene toda la razón la buena mujer. No soy de las que se molestan por cualquier chorrada y me la trae al pairo la mayoría de cosas que ofenden al colectivo feminista, pues como dijo alguien: "No ofende quien quiere, sinó quien puede" y por mi pueden decir misa, que yo no creo en dios, pero ciertamente este título debe resultar, cuando menos, insultante para estas mujeres que han logrado superar algo tan grave como un cancer, a costa de perder esta parte de su anatomía.
Como siempre "telahinco" demostrando su sutileza y "savoir faire" y lo mucho que le preocupa no herir la sensibilidad de la audiencia.
Saludos.

Small Blue Thing dijo...

La culpa de los pezones. Siempre de los pezones ;)

Todo esto lo único que demuestra es que la peña no tiene puta la idea del entorno en el que se desarrolla la serie; y que, para hacer una adaptación, no es buena idea coger un refrán por título y pegarlo tal cual en la versión española.

Qué cuajo.