domingo, 17 de febrero de 2008

La propia palabra


Deberá tenerse en cuenta en la historia de la propaganda la hábil campaña del partido conservador español, desarrollada de tal manera que es imposible criticarla en cualquiera de sus propuestas, pues defienden a la vez una cosa y la contraria. Así, el PP se presenta como un partido liberal, y hace gala de defender que el Estado no pueda inmiscuirse en la vida de las personas pero, al mismo tiempo, se propone regular "las costumbres" de los inmigrantes y con un contrato por escrito. Según se acerca la cuenta atrás de la campaña electoral, el candidato Rajoy nos asegura que no quiere hablar de fantasías sino de cosas tan tangibles como el incremento de los precios. Sin embargo, los últimos cuatro años han estado marcados por una teoría de la conspiración del 11-M que involucraba ya fuera al PSOE, ya los etarras, o a todos en conjunto. Unas veces culpando a los servicios secretos extranjeros y, otras señalando con el dedo a la Policía y a la Guardia Civil. Con la misma contundencia con la que Rajoy pone en duda los peligros del cambio climático merced a la incredulidad meteorológica de su primo, ahora dispone que será capaz de plantar miles de árboles por minuto, hasta alcanzar los 500 millones en cuatro años. Critica que en Andalucía se den clases de catalán y, al día siguiente, Esperanza Aguirre anuncia que Madrid tendrá un colegio en esa lengua. Esta campaña es una genialidad. Yo adivino su origen en una pregunta de Rajoy a sus asesores: "¿qué podríamos usar para que no nos llamen fachas?" Y la respuesta: "la desfachatez Mariano, la propia palabra lo dice".



(Aquí me las den todas, 17-02-08)

La foto es de Micockringnomedejapensar

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

¡Ay que me LOL toa! XDDDDDD

(qué bueno es micock, por cierto)