lunes, 17 de marzo de 2008

España no es normal*


Visto todo lo que se ha tenido que escuchar en los últimos cuatro años y a la vista de lo que pasó hace una semana, se diría que España no es normal, y que además no tiene sentido común. Sobre tales apoyos --la “gente normal” y lo que a él no le parecía “un disparate colosal”--, construyó Rajoy el discurso del PP que finalmente le llevó a derrota. No puede ya el partido conservador insistir en que defiende lo que opina “una mayoría” de los españoles y tampoco la mitad, porque representa a algo menos que un tercio del censo. Ya valió.
Grandes perdedores han sido, en primer lugar los conspiranoicos del 11M y los apoltronados de la era Aznar, de los que el PP haría mejor en librarse cuanto antes por su propio bien. Pero también suma a la nómina de derrotados, y de forma especial, la Iglesia Católica porque, aunque los obispos no fueron en las listas populares, no debió de ser por ganas. Nunca en la historia de la democracia española se vio tal despliegue de monseñores pancarteros; para encontrar tal saña de los prelados contra leyes del Estado hay que remontarse a la II República y de entonces sólo hay malos ejemplos. También fueron ellos a decirnos qué es lo que debe ser normal y luego llegó el pueblo a repartir la eucaristía de las urnas. Resulta que el clero no sabía de la misa la mitad. La Iglesia española no tiene remedio, el PP debería tenerlo. Dejen sus militantes de mirar el dedazo de Aznar que señala desde el pasado, voten libremente quién debe ser su próximo presidente, sean liberales, no nacionalcatólicos. Sean normales.



(*Aquí me las den todas, 16-03-08)


Y sí, otra vez foto del mejor.

No hay comentarios: