lunes, 3 de marzo de 2008

Imbéciles e idiotas


Lo que acabó de quemar a Rajoy en el primer debate fue que un grupo de artistas pro-ZP denominara "turba de imbéciles" a sus votantes. Imbécil, que quiere decir "que necesita un bastón", fue el insulto repetido por Felipe González contra el candidato popular, aunque luego rectificara. El PP no ha usado términos similares, al menos no directamente, desde luego, pero ¿qué quiere decir Gabriel Elorriaga, cuando cuenta al Financial Times que su estrategia pasa porque quienes no les voten a ellos no voten a nadie? Pues que se porten como idiotas, que es un término griego que significa eso, el que no vota.
Idiotas quiere el PP para su campaña, idiotas que se queden en casa si no tienen bien claro que la suya es la mejor opción posible. La confesión de Elorriaga --de la que reniega ahora como si hubiera salido publicado en el Granma-- demuestra, con todo, que su estrategia sí es un poco imbécil porque necesita el báculo de la abstención para llegar a ganar. Mucha participación les perjudica. También dice Elorriga que sus votantes son más disciplinados, y es cierto. Nadie duda de que no faltará el día 9 ni uno de sus electores, a la izquierda son más haraganes o más críticos y castigan a sus partidos. No en la derecha, que lo mismo les da so que arre, y allí estarán con precisión constante, lo cual, a su manera, les honra. Al PP le falta entonces "sembrar suficientes dudas", para lograr que decida no acudir a las urnas una buena cantidad de gente desalentada, una muchedumbre confusa. Eso es precisamente lo que significa turba.



(Aquí me las den todas, 03-03-08)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Pero ¿qué quieren, las criaturas? ¿Un diagnóstico C4? Porque a lo mejor en vez de "imbéciles" resulta que son idiotas... ;)