domingo, 23 de marzo de 2008

Sin cuidados paliativos


Para atacar a quienes defienden la eutanasia, al arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián Aguilar, se le ocurrió un ejemplo genial, no menos que el del propio Mesías que murió en cruz "sin cuidados paliativos" y no por eso su muerte fue menos digna.
Es un ejemplo un poco raro porque trae el caso de una ejecución cruel, cuyo propósito era precisamente prolongar el sufrimiento del reo, clavado entre maderos, mientras se asfixia por la presión del propio cuerpo sobre los pulmones constreñidos. Además, lo de cuidados paliativos, en la época del imperio romano no se debía estilar mucho (todo lo más, ahora que lo pienso, la lanza de Longinos).
Lo cierto es que, quienes como Ramón Sampedro o la francesa Chantal Sébire la otra semana, reclaman morir en paz, piden sobre todo que se atienda su circunstancia, sin querer dar ejemplo a nadie de nada. Sólo poder descansar de la cruz (y es un decir) que les ha tocado, un dolor absurdo que no va a redimir a nadie. La eutanasia se pide para que cada cual decida sobre su vida según su conciencia y tratan de frenarla quienes quieren imponer sus creencias a los demás.
Seguro que hoy ya estará Fernando Sebastián Aguilar diciendo que le han sacado las palabras de contexto, es algo que parece que siempre les pasa a los arzobispos. Bien, no hay otro contexto que esta Semana Santa que ya termina. Un extraterrestre que viera este furor de procesiones se sorprendería de tal celebración de cadenas y latigazos, de sufrimiento y de tortura. Las palabras del arzobispo son para sorprender incluso a los que somos nativos del planeta.



(Aquí me las den todas, 23-03-08)


La foto es un reportaje de El País sobre cómo eran realmente las crucifixiones.

2 comentarios:

Small Blue Thing dijo...

La foto es de la BBC: hicieron un documental al respecto y, como contó EL PAÍS, los MakeyourselfPis locales armaron lo que se viene llamando un cristo (ppffftt...).

Ya lo he dicho en unos comentarios de lo mío: la coña es que Jesús SÍ recibió paliativos; y lo dicen 3 de los cuatro Evangelios canónicos. De hecho, el lanzazo fue "eutanasia" estilo tiro de gracia.


De todos modos no es comparable Ramón "no quiero silla" Sanpedro a un enfermo terminal. Ramón Sanpedro no necesitaba arsénico: necesitaba que dejara de ir la tele a visitarle y un psiquiatra a partes iguales.

Ni! dijo...

La Iglesia católica nos obsequia de nuevo con vaguedades. Usemos la dialéctica: el argumento "la muerte de Jesucristo en la cruz fue absolutamente digna a pesar de que no tuvo cuidados paliativos", que es el que quieren que discutamos, solamente se puede usar como contraejemplo para rebatir la frase "toda muerte sin cuidados paliativos no es digna".

Pero como el asunto central es si toda persona tiene derecho a decidir cómo poner fin a su vida, al final habrá que pensar que quieren cambiar de tema. Por algo será.