domingo, 6 de abril de 2008

Ogros fuera del cuento


Los ogros existen, no es cosa de cuentos. En Argentina, los ogros llegaron a estar tan organizados que crearon una red para adoptar a los hijos de quienes habían asesinado. Por aquí no son tan gregarios, pero surgen a la luz de vez en cuando. Ogros que se llevan a niños mejor no saber para qué; a veces luego aparecen muertos.
Con la que ha caído en las últimas semanas habría mucho que decir acerca del funcionamiento de la Justicia, de su atraso tecnológico o sus sentencias inexplicables. Pero no hay espacio ni tiempo para tanto, sólo me centraré en un punto.
¿Cómo es posible que una práctica normal, entre adultos, como es la homosexualidad provoque histeria a los mismos que pasan de puntillas por un crimen tan horrendo como la pederastia? El matrimonio gay ha recibido precisos y constantes golpes en los tribunales, recursos ante el Constitucional, paralizaciones en los juzgados, y todo tipo de manifestaciones folclóricas. Al mismo tiempo, descubrimos horrorizados que las condenas a quienes abusan de menores pueden traspapelarse entre la desidia y, a la hora de exigir responsabilidades, nadie se hace cargo. La prensa carca publica con regularidad que es posible "curar" la homosexualidad, venden un cuento mientras los ogros se han escapado a la realidad.
Se trata de un trastorno especial que afecta a los conservadores? Ayer la Iglesia católica expulsó de una cofradía de Ciudad Real a un mujer "por lesbiana". La Iglesia, que cuando le pillan a un cura pedófilo, lo cambia de parroquia.



(Aquí me las den todas, 06-04-08)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

He de añadir, en honor a la verdaZ, que no sólo la Iglesia alberga imbéciles ;)

(y en breve hablaré de un ateo imbécil que me encontré el otro día en la Red. De esos que ven lo suyo como un culto).

Tu ilustración y entrada me recuerdan a la peli argentina "El niño de barro", por cierto.