lunes, 5 de mayo de 2008

El peluco del soviet





(En orden de menos a más manipuladas: sin humo, con humo y dos pelucos, con humo y un peluco)




Esta una historia más de manipulación fotográfica, nada nuevo en el caso de la Unión Soviética (y más en la era Stalin, que borraba hasta a Trosky de los actos con Lenin) pero se trata de una imagen especial porque es un icono del siglo XX. (De España hay otro ejemplo de trucaje con Franco y Hitler en Hendaya)


Dice la agencia Efe que la historia se cuenta en "una retrospectiva del prestigioso museo berlinés Martin Gropius Bau" que "documenta el artificio que el fotógrafo Yevgueni Chaldej realizó sobre un momento histórico que, según los expertos, tal vez nunca existió como tal".

Sigue la agencia: Primero, Chaldej retocó la imagen del presunto y valeroso soldado del Ejército Rojo, ya que aparecía con dos relojes en la muñeca, lo que apuntaba al pillaje en plena caída del Tercer Reich. El fotógrafo rascó en el negativo, explica el comisario de la exposición, Ernst Volland, autor de un libro sobra la caída de Berlín y la toma del Reichstag, el 2 de mayo de 1945. No satisfecho con esa mejora, Chaldej se centró en otra más compleja: sustituyó, con un montaje sobre otro negativo, la bandera que aparecía mortecina por otra con la hoz y el martillo al viento. Chaldej, fallecido en 1997, quitó hierro a sus manipulaciones con el argumento de que, de todos modos, fue una hazaña histórica. Y yo creo que ahí tiene razón.


Escenificada no (no deja de estar escenificada otra imagen icono de bandera de la IIGM, y hasta Clint Eastwood le hizo, no una película, sino dos) no deja de ser una imagen que cuenta muchas cosas, que no basta con volar el Reichstag sino que hay que hacer un gesto simbólico aunque sea improvisando la bandera --al no disponer de ninguna en el frente, se montó una sobre la marcha con tres manteles rojos cosidos--; y el peluco, el reloj que se había apañado el oficial tras la batalla. El pillaje, eso es la guerra.

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