domingo, 22 de junio de 2008

Que dientes tan largos


Todos los análisis del parón para el Tratado de Lisboa que ha representado en No del referendum en Irlanda son equivocados y también interesados. En el no se han unido colectivos que no se darían la mano un día por semana por motivos muy distintos. Y, además, tratar de extrapolar a todo el continente el repelús hacia la burocracia de Bruselas de una población tan pequeña es estadística-ficción.
Y, sin embargo, ya que los líderes europeos van a hacer como que no se han dado cuenta y llega el tiempo de arrimar todas las ascuas a cada sardina, pongamos aquí la nuestra que tiene bastantes espinas.
Va por adelantado que me contradigo con el primer párrafo, pero ¿qué pueden esperar en las élites de la UE de una consulta popular que se celebra en la misma semana en que se anuncia que se extenderá semana laboral a 65 horas y en la que, además, sale Viviane Reding a decirnos que igual empiezan a cobrarnos por cada llamada que recibamos en el móvil? Y dice que será para abaratar las tarifas.
Sin duda quizá llegó a engañarse el lobo hasta el punto de creer que esas orejas tan grandes eran para oír mejor a Caperucita, pero no dudó del uso que había que dar a los dientes por su tamaño en cuento pudo darle bocado.
Vamos, que no es que se estén haciendo querer precisamente en el seno de la Unión y se nota ya demasiado el peso de un pensamiento conservador al que nunca le ha interesado una Europa fuerte sino cada patria fuerte frente a las otras de Europa. Lo que se va a hacer con la inmigración, no tiene nombre.



(Aquí me las den todas, 22-06-08)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

¿Leíste la de Público?