miércoles, 9 de julio de 2008

Como anteojeras de caballo

Mira que hay temas para comentar hoy, bóricos y todo, pero me voy a dar un capricho frívolo para posarme en las escaleras de la Zarzuela. No es para menos, tal y como cuenta hoy El País, la agencia Efe se encargó de cortar los laterales de la "foto de familia" para que no se viera que el apestado de Marichalar, señor de los paramecios, había regresado a palacio.



Esta es la foto completa, y Marichalar está a la izquierda, en la segunda fila. Búscalo que tampoco es Wally. Hombre, censura censura, no es; pero ¿por qué tienen que pagar el pato del divorcio real todos esos chicos y chicas que se hicieron la foto con tanta ilusión?

Ahí arriba dije frívolo. En realidad este suceso merece un comentario más serio. Primero el hecho de que, efectivamente, nos hayamos ante el primer divorcio de la Familia Real. Nadie quiere llamarlo así, y nadie se lo recrimina, ni los obispos del divorcio express y la familiaserompespaña, ni nada. El bueno de Juancar I, que no quita los crucifijos y la Biblia de las tomas de posesión de los ministros...

Otro punto es la edición de Efe de la imagen, tal que como unas anteojeras de caballo, para que sólo veamos de frente. Según dice El País, en la agencia dicen que no vieron al duque, que querían acercar a los reyes, bla, bla bla. Particularmente no me extraña dada mi pequeña pero ingrata experiencia en el trato con Alex Grijelmo, director de Efe, que será muy majo y se preocupa mucho por el idioma, pero le tiene fobia a responder a cuestiones espinosas y tiene la mano muy ligera para pegar un telefonazo a un periódico y frenar desde las alturas cualquiere referencia polémica que le hubiera podido sacar un redactor. A mi me pasó, fíjense qué chorrada, con aquella entrevista a José María García que no emitió TVE , a otra compañera mía le pegaron un toque por preguntarle si aquel teletipo que sacó la agencia cuando Letizia tuvo a su primera niña (y en el que se insistía una y otra vez en que no había recibido tratamiento de fertilidad alguno) había sido un encargo o algo así.

Y Marichalar es demasiado cabezón como para no verlo.

No hay comentarios: