viernes, 19 de septiembre de 2008

Política del susto


Siempre lo supe. La carcundia es así por miedo, todo les aterra, lo distinto, lo que cambia, la intemperie. Ahora parece que lo confirma un trabajo publicado en Science. Basta con que estires un poco las orejas en el bar, por la calle o en la peluquería (a mí me acaba de pasar), oirás que los tópicos sobre inmigrantes o desorden se apoyan en informaciones confusas, en rumores, pecados de uno que se hacen pagar a cientos.


El control, que es lo que promete el patrotismo conservador, es una utopía imposible. Es de espíritus cobardes disfrazados con armadura.

No hay comentarios: