sábado, 6 de septiembre de 2008

Reivindición de Bob


A la espera de V temporada de Perdidos, me entretengo sumamente volviendo a ver Twin Peaks, más ahora que los avatares de la muerte y los prólogos de las quinielas de los Oscar llevan a que el joker de Heath Ledger encabece listas de los malvados más inolvidables. Sin duda este payaso lo merece. Pero en el paso de este verano al otoño quien ha conseguido volver a ponerme los pelos de punta ha sido el demoniaco Bob de los bosques y sueños en los que se pierde el agente Cooper.




No fue hasta ayer que descubrí lo más interesante de este personaje. Su presencia en la trama surge de un peculiar incidente. Un miembro del equipo de decorados apareció sin querer reflejado en un espejo en el momento en el que (en el episodio piloto) la madre de Laura Palmer tiene su primera visión. No fue el único suceso azaroso incorporado al montaje (con acierto). El momento concreto --aunque en la versión que yo he visto ahora, Bob aparece de manera mucho más clara, acechando junto al sofá-- dura un instante. (vídeo). Es este:






La primera vez que vi Twin Peaks (y que oí su maravillosa banda sonora), a trancas y barranca en su emisión en Tele5, me fascinó ese monstruo vestido de vaqueros y pelo largo. Frank Silva murió en 1995, fue un decorador que se pasó a actor con David Lynch y que de propina salió en un vídeoclip de Anthrax. Para mi logró uno de los grandes papeles de terror en mi experiencia ante la pequeña pantalla. Pero eso no lo hace menos grande.

2 comentarios:

Small Blue Thing dijo...

Home tú, que me compares Twin Peaks con Perdidos ya tiene güevos, ¿eh?

¿Has visto ya los nuevos escenarios de temporada?

Lordo dijo...

Bueno, no digo que tengan mucho que ver. Quizá el tratamiento que se da al mundo fantástico... Pero sí creo que sin Twin Peaks no habría Perdidos, o al menos el concepto de serie de TV que hoy nos encandila.