domingo, 26 de octubre de 2008

Coca cola para todos



"No me invitó, pero yo fui. Tras la esquina espero el momento en que no me miren y me cuelo dentro", era el inicio de una célebre canción de Mecano, esta semana parece el guión de las gestiones diplomáticas españolas para participar en la cumbre de Washington del próximo 15 de noviembre. España no está en el G-8 (que es el G-7 más Rusia), ni en el G-20 porque Aznar tenía el alma de tango y la pareció que tal cifra no era nada. Nos quedaría el G-1 si no fuera porque ya se lo ha pedido Google para su móvil, que lo trajo Larry Page en su vista relámpago a Oviedo.
No le den más vueltas, España no está en ninguna G de esas porque el mundo actual está organizado por quienes ganaron la II Guerra Mundial, y nosotros la terminamos como perdedores vergonzantes, con una dictadura larga y cutre que olía a pis y todavía huele. Esto también es memoria histórica, ya ven lo que resqueman las viejas heridas aunque no se remuevan. Porque fueron los aliados, y sobre todo EEUU, quienes dieron el visto bueno a la tiranía, que otra cosa no, pero anticomunista, era un rato.
Zapatero se siente con ánimos para colarse en la cumbre (aunque sea sentándose en una silla que le preste Sarkozy) , que dicen que va rediseñar el capitalismo. O, sea el mundo que viene. Valdría la pena, esta vez, terminar entre los ganadores, aunque sea de infiltrados, antes que quedarse a verlas venir como la otra vez. Pero si es así, no pasa nada, seguramente la cumbre termine como la canción de Mecano: "Coca cola para todos, y algo de comer".


(Aquí me las den todas, 26-10-08)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

¿Y el patriota este de la hojalata ande andará con sus cinco millones de banderas?