viernes, 31 de octubre de 2008

Los pasteles de Sofía


Parece claro que, en realidad, Maria Antonieta nunca dijo eso de "si no tienen pan que coman pasteles". Fue un chascarrillo para acrecentar su mala fama, que ya le venía de largo. Lo que ya no podremos saber es si realmente la reina Sofía opina que los gays son unas locazas ávidas de desfile y tal. Es que es difícil saber nada real de la familia real. Todo queda en el terreno de la especulación, que, por otro lado, parece el más propicio para ellos.


En resumen, yo diría que --pese al comunicado de la Casa Real hecho público ayer a última hora-- la reina sí que dijo todas esas cosas, o muy parecidas. Eso no quita que, seguramente, Pilar Urbano (opusita de pro) quisiera llevar el ascua a su sardina tratando de vestir con armiño la visión homófoba de su secta y los grupos más conservadores de España para darle cierto relumbre y aceptación, porque cada vez tiene menos predicamento. Se hace evidente en la entrevista de 20 minutos donde, a falta de peras y manzanas, comparó lo matrimonios entre personas del mismo sexo con uniones de "loro y ardilla", en fin. Le salió el tiro por la culata, en todo caso.


En Planeta se estarán frotando las manos con la publicidad gratuíta para el libro, pero la estrategia conservadora ha fracasado. Las reacciones, las políticas las menos importantes, más las de colectivos gays y gente con la cabeza bien amueblada en general, llevaron a la reina a atajar pronto para cortar una polémica que se les iba de las manos. Es obvio que, pese a lo que piensen Sofía y Pilar, a la mayoría de los españoles no nos parecen mal los matrimonios homosexuales y hasta nos están empezando a tocar las narices los que se empeñan en afearnos los avances en derechos civiles. La opinión pública ha sido muy poderosa en esta ocasión y, ¡cuidado!, no importa que Maria Antonieta no dijera lo de los pasteles, así es como ha pasado a la historia. Y, seguramente, el filo de la guillotina le pareció más real que su linaje.

No hay comentarios: