viernes, 17 de octubre de 2008

Una peli para la guerra interminable


Hace ya algún tiempo que el compañero Escribano publicaba una lista de obras de ciencia-ficción que se merecían una película y aún no la tenían. Entre ellas figuraba La guerra interminable (Forever war) de Joe Haldeman, que ahora podemos sacar de la lista porque la va a rodar Ridley Scott. ¿Por qué es una buena noticia? Porque se trata de una historia rematadamente buena. Antes de nada diré que yo me leí el comic de Marvano, y no la novela; pero por mis conversaciones con Escribano, diría que está bastante bien adaptado. Es un comic en tres tomos, cojonudos los tres.


En esencia, se trata de una guerra con una civilización extraterrestre a cuyas batallas se envían soldados a través de viajes espacio-temporales, de manera que, al regresar a la Tierra, descubren que en su planeta natal han pasado centenares o miles de años, y la humanidad les resulta irreconocible. Hecha como espejo antibelicista de Vietnam, la trama introduce temas que hoy se considerarían políticamente incorrectos pero que a mí me gustaría que se respetaran. El máximo ejemplo es como, para contrarrestar la superpoblación de la Tierra, el gobierno mundial promueve la homosexualidad, que se extiende a la toda la raza humana, de manera que, al final, sólo los soldados veteranos son heterosexuales. A ver si tiene huevos Scott.


Quizá no, y eso se teme también el propio Haldeman por lo que cuenta El País. Digamos que, ya puestos, lo que debería hacer el director es plantarse de cara ante el presente para abordar una buena historia futurista. ¿Qué tal si, en vez de tomar como pie Vietnam, se toma la última invasión de Irak?, ¿qué tal si, como en la novela, descubrimos al final que la guerra fue urdida por los militares para mantener su entramado industrial y de poder? ¿Demasiadas promesas para pedir a una película? Siempre nos quedará el libro, o el comic, vamos.

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Hombre, tal como estaoms, que la ruede Ridley Scott no tiene por qué ser una buena noticia...