domingo, 23 de noviembre de 2008

Don Pablo, ejemplar


En el devenir de las varias temporadas de la serie Cuéntame me he ido dando cuenta de que el verdadero protagonismo de la trama no debería recaer en ninguno de los Alcántara; mucho más merecido se lo tiene el personaje de Don Pablo, interpretado (muy bien) por Pepe Sancho y que retrata perfectamente al sujeto advenedizo y mezquino, ultra facha que, con los primeros avisos de la agonía del dictador, busca mejores compañías, olvida su insignia de alférez provisional y se reconvierte en un demócrata definitivo, de toda la vida. Apremio a los guionistas de la serie a que le busquen el mejor de los finales a Don Pablo, que todo le salga bien, gane mucho dinero y honores del Estado y las Comunidades Autónomas; así Cuéntame me convertirá en una visión hiperrealista de la historia de España.
Todavía esta semana hemos podido ver un par de buenos de ejemplos de estas metamorfosis y su doble moral. Así, Esperanza Aguirre ha sacado a relucir el "pasado violento" del PSOE (que tiene, por ser centenario), como si su partido fuera una creación ex nihilo que no acoge a buena parte de dirigentes y simpatizantes de la dictadura, entre ellos el presidente de honor, Fraga, ministro de Franco. El otro caso es el de la monja Maravillas, que quería poner Bono en el Congreso. Máximo honor para una persona que ha sido beatificada, es decir honrada por los católicos, mientras miles de españoles buscan a sus abuelos en las cunetas, sin apoyo cuando no trabas de la Administración o la Justicia. Y ellos son los que abren viejas heridas . Será que no se reconvirtieron a tiempo.



(Aquí me las den todas, 23-11-08)

2 comentarios:

El hidalgo caballero dijo...

Menudo personaje es Don Pablo, un superviviente nato. Claro que asimilarlo a la historia de España y de la Transición...

Pásate por mi blog, que igual, sólo igual, no conocías...

Small Blue Thing dijo...

Ya lo vaticinó Pepe Sancho, años ha, en una entrevista.

Pablo acaba siendo un personaje entrañable, mucho más entrañable que los donpablos y donpablas reales que citas. Y qué decir de Bono, un donpablo del tipo numerario, cosa que hace años se venía murmurando.

Ninguno de estos habría ido a la cárcel (aunque se fuera primero de rositas) para sacar a su empleado; ninguno habría hecho un rato para escuchar la historia de un niño de la guerra ruso ("yo sí sé lo que pasó, pero hoy quiero oírle a usted", igualito que E$pe); ninguno habría ido con todo a ver a la momia: "le echaré de menos, mi general", ni habría mirado su pin de falangista diciendo "mira Merche, que hoy seguro que es el último día que me lo pongo". Y desde luego, ninguno habría dicho eso tan genial de "¡¡Que no te dé miedo Franco, que viene el Opus Dei!! ¡¡Yo qué coño voy a ser de derechas: YO SOY FRANQUISTA, JODER! Y muerto el Caudillo me da igual quién se ponga o no se ponga". XDDD

Antonio y Pablo son los dos antihéroes más salaos que he visto en la tele, con sus sombras incluidas. Estos pablos y pablas de verdad no tienen sombras, son completamente oscuros.

Joder, pues sí que estoy lírica hoy.