domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Rezar o pensar?

(Traducción aproximada: "Idiota ciego, rata soplona, pervertido, rojo, blasfemo, inmoral y sucia escoria de la tierra". "¡Eh!, ¡ten un poco de respeto!")


No debería de ser tan difícil de entender por qué no debe haber crucifijos en las aulas. La escuela debe ser un centro de formación universal en el que, independientemente de la procedencia familiar, religiosa o económica de los alumnos, todos reciban conocimiento de las amplias opciones que se pueden escoger en el mundo. No hay neutralidad si la enseñanza se ofrece bajo el símbolo de sólo una de esas opciones.
En todo caso, los argumentos pro-crucifijo han sido variados y, a veces, contradictorios. Así, por un lado y respecto al caso de Valladolid se ha echado en cara al padre que protestó ser un tiquismiquis que se ofende por algo que no molesta a la mayoría; también se le acusó (no sabemos si es cierto) de celebrar la Navidad, con lo que ahí no habría sido lo suficiente tiquismiquis.
Por parte del gobierno de Castilla y León, que no se tomó bien la sentencia, se adujo que hay una mayoría pasiva que ni le va ni le viene; pero olvidan que apretarle las tuercas a una minoría no deja de ser un atropello. Por último los más divertidos y disparatados argumentos fueron los expresados por la Iglesia Católica que no para de identificar su religión con la historia y la idea de España olvidando que son muchos los compatriotas que son protestantes, musulmanes, judíos, budistas, agnósticos o ateos y que, afortunadamente, los obispos no son nadie para conceder el DNI o el pasaporte. España es de todos los españoles, crean lo que crean, crean o no. A la iglesia a rezar, a la escuela a pensar. No hagan que parezca incompatible.

(Aquí me las den todas, 30-11-08)

1 comentario:

Velda Rae dijo...

Cualquier día de estos plantearán que no se debe estudiar la Teoría de la Evolución. País...