domingo, 7 de diciembre de 2008

Alejandro mangui


Tras las revelaciones de la revista Interviú sobre la lista de facinerosos que ocultan parte de su patrimonio en el paraíso fiscal de Lichtenstein, se podría decir que Alejandro Sanz es un ladrón, un mangante, un sinvergüenza y un insolidario, toda vez que se ha sabido que el cantante ocultaba al menos medio millón de euros al fisco con los que ya no se podrán construir hospitales, escuelas o carreteras, tan útiles al bien común de la ciudadanía. Llamo caco y bandido al cantante con el respeto a las normas cívicas que obliga a considerarlo presunto hasta que un tribunal dictamine sentencia.
Y soy magnánimo, porque todo esto es mucho más de lo que Alejandro Sanz y sus secuaces acostumbran a hacer con el resto de los mortales. No en vano, el artista ha tenido a bien llamar piratas y ladrones a todos los que inocentemente se descargan música o películas en internet, y han insistido en los insultos a pesar de que todas las sentencias dictadas en España afirman que no hay delito en tal actividad si no hay animo de lucro. Nunca Sanz ni sus compinches han tenido consideración hacia la presunción de inocencia porque el canon digital lo paga todo quisqui , sin distingos. Más aún, Alejandro Sanz podrá defenderse de sus cargos ante un juez con toda su carrera, y con un buen abogado; mientras que los ministros europeos han acordado que no es necesario un magistrado para decidir se comete un delito en la red. Las propias compañías podrían cortarnos la conexión. Ya sé que hay un refrán sobre el perdón a los que roban a ladrones. Pero aquí sólo hay uno y se llama Alejandro.



(Aquí me las den todas 07-12-08)

No hay comentarios: