jueves, 4 de diciembre de 2008

Malos augures



Más de la crisis. El País publica hoy un reportaje sobre por qué los economistas más expertos no pudieron prever la debacle. Sus argumentos me suenan más a excusas. Hay que destacar que algunos sí advirtieron de que se estaban corriendo muchos riesgos.




Si pudiera me gustaría contestarles que no hacía falta ser bolchevique para darse cuenta de que parte del crecimiento económico de las últimas décadas se estaba apoyando únicamente en la especulación. El problema es que si lo decías te llamaban bolchevique. Precisamente hay que insistir en que una de las causas de la crisis no es sólo económica sino política o ideológica. Durante demasiado tiempo se ha tomado como un dogma incontrovertible la desregulación y el laissez faire, y cualquier intervención del Estado (por mínima, razonable, socialdemócrata que fuera) se revestía interesadamente de totalitarismo soviético. Basta ya.


Y, por favor, las instituciones que tienen contratados a estos expertos, despídanlos ya.

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