domingo, 18 de enero de 2009

La parodia primero


Fue Marx --Karl y no Groucho-- quien dijo una vez que la historia se repite pero la primera vez como tragedia y la segunda como comedia. Algo de distinto debemos de tener verdaderamente los españoles para que sean las parodias las que sirvan de prólogo a los muchos dramas que aún tendremos que ver en 2009. Hablo, claro, de la huelga de celo de los pilotos de Iberia y la que se presume podrían emprender los jueces; esta ya no de celo porque además debe de ser metafísicamente imposible.
En un año en el que las malas noticias económicas sólo acaban de empezar, y en el que con terrible probabilidad tendremos que ver a mucha gente ante la disyuntiva de emprender una huelga para defender su puesto de trabajo, da mucha vergüenza tener que hablar de cómo dos colectivos de privilegiados ensucian un término procedente de la protesta laboral para fortificarse en la impunidad. Lo de los pilotos no es nuevo y llevan años con chantajes como el que ahora se sufre en los aeropuertos. Novedad sería que los magistrados paralizaran los juzgados no sólo para pedir más medios sino, atención, para que les suban el sueldo. ¿Qué arriesgan los jueces si van a la huelga? Nada, tendrían que juzgarse ellos mismos y hace bien poco demostraron que son incapaces de meterle un puro a uno de los suyos aunque haya dejado suelto a un pederasta asesino. Pues eso, una parodia. Porque la mayoría de la gente no ha tenido pérdidas en la bolsa, ni les ha estafado Bernard Madoff en Wall Street. Sólo quieren mantener su trabajo.


(Aquí me las den todas, 18-01-09)

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