lunes, 26 de enero de 2009

No esperaba encontrarme a Rouco

El bus ateo, es pequeño guiño agnóstico (dicen "probablemente"), le parece demasiado fuerte al presidente de los obispos españoles, Rouco Varela. Tanto que se atreve a decir que la libertad de expresión debería "tutelarse" si ofende a "la libertad religiosa". En serio, no sé en qué atenta este autobus contra la libertad de nadie, y empiezo a pensar que Rouco sufre un grave problema psicológico, rayano entre la proyección de sus demonios personales en los demás y la paronia, que le hace pensar que los católicos están perseguidos porque, el resto, ya no nos dejamos perseguir por los católicos. No sé qué pensará Varela del bus evangélico, si le ofenderá tanto o menos que el ateo, sería interesante oírle.

Le diré en todo caso, a que mí me ofenden todos los días muchas cosas que hacen y dicen los católicos, desde su desprecio a los homosexuales (que les ha llevado a defender en la ONU su persecución y muerte) hasta su hipocresía en materia de dineros públicos y un sinfín de felonías que no me caben en esta entrada.

Me gustaría que algún católico o católicos con dos dedos de frente (me consta que los hay) desautorizase de inmediato a semejante pazguato que tienen de presidente episcopal. Ya están tardando, o me voy a creer que de verdad quieren recortar peligrosamente la libertad de expresión.

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