martes, 3 de febrero de 2009

El homófobo vergonzante


Mola armar algún revuelo, para eso escribo mis artículos en el periódico y sí, siempre trato de ser lo más faltoso posible; aunque siempre me sorprendo de las cosas por las que se escandaliza la gente. Me escandaliza que se escandalicen por tan poco.


El Aquí me las den todas del pasado domingo tuvo en el periódico un comentario de apoyo y otro adverso. Como es el que más interesa lo reproduzco a continuación: "Si quiere seguir pensando de esa forma, no voy a ser yo quien se lo impida (Dios me libre de la intolerancia), lo que sí le aconsejo es que se interese un poco más por aquellos que inician los procesos y las causas que alegan para llegar a los tribunales y recurrir, en salvaguarda de sus derechos fundamentales, reconocidos en la Constitución Española; y no se limite a exponer prejuiciosas opiniones sobre religión, demostrando un más que pobre entendimiento sobre la pluralidad ideológica, social y cultural de la España actual." Lo firma Miguelez, me manda un educado saludo y me adjunta este enlace para que me entere bien de sus verdaderos motivos.


Recomiendo leerlo encarecidamente. En lo de la moral ya ni entro, creo que el Supremo lo ha dejado más o menos claro. Pero nadie debería perderse estas perlas de humor absurdo surgidas de la preclara mente de Benigno Blanco (un día os cuento la entrevista que yo le hice). Les parece mal explicar el papel de las fuerzas armadas españolas en misiones de paz ya que "Basta recordar los debates políticos recientes sobre nuestro papel en Irak para comprender que
la política entra en la escuela descaradamente".
LOL


Y otro LOL: "Especialmente ofensivo para la libertad es que se consagre en el sistema educativo el término “homofobia” que es un término sectario inventado por los defensores de la ideología de género para limitar la libertad de expresión de quienes no piensan como ellos. A todos los escolares españoles se les pretende educar en la idea de que quienes no piensan como los ideólogos de género son “homófobos” y en que deben evitar ese “prejuicio”.


Decidme amigos, si una organización se negara a aceptar los matrimonios interraciales, ¿no deberíamos llamarles racistas?
El anuncio de Bell de ahí arriba, uno de los más pacatos que he visto jamás, creo que retrata muy bien el concepto de educación de esta gente.

3 comentarios:

Velda Rae dijo...

Con argumentos como estos te evitan hasta el tener que pensar para rebatirlos. Se puede ser más tendencioso, pero no más simple.

Small Blue Thing dijo...

A mí esta gente me jode por partida triple :/

Ayer, en la clásica conversación matrimonial antes de dormir nos preguntábamos herber y yo por qué los padres con recelo no han esperado a ver cómo era impartida la asignatura en cada caso. Cometíamos, claro, el error de proponer algo lógico a gente que se opone a que sus hijos desarrollen un "código ético propio" [lit.]

El que dice ¡Ni! dijo...

No sé muy bien lo que es la "ideología de género" y de lo que he leído sobre ella me da la impresión de que es el enemigo al que se van a aferrar los que llaman "anomalía" a la homosexualidad.

También leo que, según esa presunta "ideología de género", la orientación sexual es una elección, y eso lo usan como argumento de crítica. Aunque dudo que la orientación sexual sea voluntaria, el que lo sea o no, no me preocupa ni me escandaliza. Esa es la diferencia con estos moralistas.

Además parece que lo que les molesta es la palabra "homofobia". Hagamos grupos: al grupo A, heteros, la homosexualidad les parece una anomalía, hasta tal punto que no soportan ideas como la adopción o el matrimonio. Al grupo B, heteros, la homosexualidad les parece tan natural como la heterosexualidad. Los del grupo C son homosexuales, y como no se sienten ni anómalos ni enfermos, luchan y lucharán por tener los mismos derechos que A y B. Pues homofobia significa "Ser del grupo A". Será por palabras.