viernes, 13 de febrero de 2009

El rey es guay


Seguí a trancas y barrancas el desarrollo y desenlace de El día más difícil del Rey, en TVE; una serie que merece más de un comentario por ser una de las escasas, pero esperémos que no de las últimas, ocasiones en las que la producción española se atreve a reconstruir la historia reciente en formato dramático. Yo vengo de ver John Adams, así que miraba desde muy arriba, y aún así creo que le voy a dar un merecido aprobado.


Sobre todo por las interpretaciones. Lluis Homar está muy bien como Juan Carlos, lo mismo vale para Gutiérrez Caba como Sabino Fernández Campo, incluso Mónica López da el pego como reina Sofía (no tanto por la caracterización, y es irreal el acento fluído en castellano, como por las caras que pone en algunos momentos, muy logradas). En general, nunca mejor dicho, lo mejor de la serie es la parte que reconstruye la trama militar, los juegos de manos en las capitanías generales. A mí me encanta Pepe Sancho como milico españafreak; lo mismo que Tejero y se agradece que la serie deje en el aire de qué hablaron el picoleto y Armada cuando éste llegó al Congreso.


Que la producción de TVE es una hagiografía a mayor gloria del papel de la Corona en el golpe es algo que no debería sorprender a nadie y yo tampoco me esperaba otra cosa. Aunque me rechina mucho que en la construcción del relato oficial sobre la Transición cada vez se arrincone más a la sociedad civil (al pueblo vamos), ya le veo poco sentido a discutir si Juan Carlos fue superguay el 23-F o se lo pensó en algún momento. Es irrelevante, en el último corte publicitario de la serie, TVE anunciaba la emisión este fin de semana de Brokeback Mountain que aquí, estoy seguro, se emitirá íntegra y no como en Italia. España ya es libre de fantasmas cuartelarios. Cómo se llegó hasta aquí lo contarán nuestros hijos. Todo esto no quita que la serie tenga verdaderas pegas. Vale lo de la hagiografía, pero era repelente y pastelera la puesta en escena del matrimonio real, lo mucho que se quieren, y cansino hasta la arcada la reiteración de lo muy preocupado que estaba el rey por salvar la Constitución. Recuerden los guionistas, o los supervisores de guiones, que la avaricia rompe el saco, que a veces menos es más, y que con más contención habrían logrado mejores resultados. Definitivamente tengo que darle muy mala nota a la banda sonora, que me pareció cargante y grandilocuente.


Todo lo daré por bueno si, en vista del éxito de audiencia, más gente se anima a hacer series y películas sobre la historia reciente de España. Todo se andará, y si se hace habrá cosas mediocres y otras mejores. Yo sueño con un bio pic de Aznar que tome como modelo el Nixon de Oliver Stone. Si algún productor está interesado llámeme.

2 comentarios:

José Luis dijo...

Suscribo tu entrada, así que poco puedo añadir. Y en lo de la constitucionalidad defendida por el Monarca también, menos hubiese sido más. Tanta reiteración... La banda sonora parecía de una telenovela, con todos los respetos a las telenovelas.

Small Blue Thing dijo...

Sólo ver a Homar de gangoso feroz ya merecía el aplauso. Hay que echarle muchos huevos.

Ahora bien, he de discrepar. Los años de "Cañas y barro" no sé si volverán, pero meter tal cantidad de pasta en una miniserie me parece poco apropiado. Hace falta éxito, como este, pero hace falta inversión también, incluso en cosas de poca sustancia.

Los guionistas (ejem) trabajarían con lo que les dieron. En este caso, la premisa "los reyes se quieren mucho, y eso está muy bien que le llamen matrimonio".