domingo, 1 de marzo de 2009

Rato medio soviet


No sé lo que CajaEspaña habrá pagado --seguro que mucho, muchísimo-- a Rodrigo Rato para que viniera a Oviedo a impartir una conferencia sobre la crisis mundial el pasado viernes. He leído algunos comentarios airados por el derroche pero, sea lo que sea lo que suba esa cuenta, yo creo que mereció la pena. No tiene precio ver a todo un exdirector del FMI convertido abiertamente a la socialdemocracia, al exministro económico de Aznar asegurando que "la creencia de que los mercados se autorregulan no funciona". Quizá usted sea un mileurista al borde del ERE mientras Rato podrá vivir de rentas y conferencias por el resto de sus días, pero el viernes en Oviedo usted era el visitante del zoo y él el espécimen raro al que no deben tirarse muchos cacahuetes. El hombre que estuvo al frente del FMI nos soltó que la intervención pública en la economía es irremediable, que el mercado sólo no sabe. Desde Pablo de Tarso no se veía una caída de la burra semejante. Hay una sentencia de Rato en Oviedo que ha sido especialmente destacada y es que vamos a padecer una "gran socialización de las pérdidas, aunque no se hayan socializado los beneficios". Bueno, pero todavía estamos a tiempo de repartir mejor esas pérdidas, ¿no? No veo por qué tendrán que mantener su patrimonio quienes se jugaron el ahorro ajeno, por qué no podrán conocer las baldosas del talego quienes sólo pisaron parqué de bolsa, que pringuen esos mangantes, la sociedad no es la culpable. Como Rato se ha hecho medio soviet, pidamos un poco de darwinismo social aplicado a los ejecutivos financieros. Para compensar.


(Aquí me las den todas, 01-03-09)

2 comentarios:

Odysseo dijo...

¡Ay, camarada! Mucho me temo que se trata de un caso de 'travestismo político' más relacionado con la charanga carnavalera de la fecha que con un fogonazo de luz divina. También el expresidente González (Felipe) parece que se subió al carro de la farsa para pregonar el debate sobre la energía nuclear y advertir en lo económico contra una 'hiperregulación excesiva'. Ahora estarán los dos partiéndose el pecho y celebrando la humorada. A ese trullo que usted propone los mandaba yo, junto a los amigos banqueros.

Velda Rae dijo...

Cuando leí en el periódico las declaraciones de Rato me pareció haber sido trasplantada al otro lado del espejo con Alicia. Lo tuve que leer dos veces para creérmelo, y aún así, no sé si creérmelo del todo. Tales cambios de opinión sólo me hacen sospechar que la cosa está aún peor de lo que parece para que los que siempre defendieron el libre mercado a ultranza se cambien ahora de bando en un intento de aplicar el principio de Lampedussa: cambia todo para que nada cambie.