viernes, 6 de marzo de 2009

Sangre azul


Una vez leí (pero no recuerdo al autor de la cita, no lo nombro por olvido, no porque no quiera acordarme) una anécdota que me hizo gracia sobre un mesonero asturiano que le cayó en gracia a algún rey de España, de los últimos 200 años no más, al que preguntaron por su empatía real y contestó: "un asturiano es buena compañía para un rey, y a menudo de mejor sangre". Me hace gracia porque no es verdad y tampoco es mentira.


Por esa equivalencia, me molestó al principio la noticia publicada el domingo en La Voz sobre un estudio genealógico que revela que la princesa Letizia tiene ascendencia noble. Estudio realizado por encargo pero sin decir el encargador; y que la mayoría de comentarios descalificaron por insustancial en los tiempos que corren. Ver cómo los comentarios fueron degradándose hasta llegar al insulto es una manera como cualquier otra de perder el tiempo. Fue, no obstante la que eligieron los que allí participaron; e hicieron de la noticia la más leída, la más comentada, y la más valorada de las estadísticas del diario ese día.


Hay un dibujo de la hipocresía respecto a la monarquía en esas cifras, porque lo hacen el asunto más candente los que dicen que se debería hablar antes de otras cosas. Para rematar la exposición, la competencia recogió la noticia al día siguiente, y sin reparos la lleva a la contraportada dado que el autor del estudio está "abrumado por el eco que ha despertado su investigación"; un "cierto revuelo" que --salvo que alguien pueda enlazarme lo contrario-- ha despertado y revoloteado sólo en La Voz. Gracias por nada.

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