domingo, 5 de abril de 2009

No tiene comparación



No sé cómo quieren comparar la comida entre el secretario del PP de Madrid, Francisco Granados y el juez Javier Vieira, que se va a ocupar del caso Gürtel, con aquella cacería en la que coincidieron el juez Garzón y el ahora ex ministro Mariano Fernández Bermejo. No tienen nada que ver, para empezar en la comida de Granados y Vieira, las viandas ya estaban muertas y no tuvieron que perseguirlas ellos con escopeta, ni acecharlas en los arbustos. Si se tocaron temas relacionados con el caso que se va a juzgar (y así fue, pues lo ha reconocido el magistrado que preside el Tribunal Superior de Justicia de Madrid) no fue entre tiros, ni ventoleras; sino entre el tintineo de copas y tañer de los cubiertos que se recogen. No se dijeron nada en voz baja ni alta. Además, Bermejo acabó reconociendo que estaba cazando sin licencia, y era el notario mayor del Reino. Seguro que en el restaurante donde yantaron el juez y el dirigente popular todos los papeles estaban en regla, la cocina limpia y desratizada; en los urinarios, una aromática pastilla nueva. No se puede comparar, habíamos cogido este asunto por la estética y de verdad que es mucho peor posar entre cornamentas y cañones que ir royendo el bollo de pan mientras traen el primer plato. A no ser que lo que discutiéramos fuera una cuestión ética, de si resulta más o menos inmoral que presuntos implicados en un caso compartan mantel con quien va a juzgarlos, o de doble moral, por si hay que aplicarse uno lo que se exige a los demás. ¡Ah!, entonces sí, más vale que vayan dimitiendo los dos.


(Aquí me las den todas 05-03-09)

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Hombre, dejando de lado lo de que era una cacería :/ parece que seas tan tonto de no ver la diferencia: ellos son chorizos de carrera y pedigrí, que ya robaban antes, durante y después de la Desamortización.

Los pobres, ya se sabe, se dejan deslumbrar fácilmente por la pasta y... ohwait!

(¿cómo va lo de su currelo?)