lunes, 8 de junio de 2009

Un buen guión


Vaya paliza. No hablo de los resultados electorales en España, claro, sino en Europa que es de lo que se trata aquí. Llevamos toda la campaña electoral recalcando que lo que se votaba ayer era el parlamento europeo y no otra cosa. Hoy la gran mayoría de lo que he leído se ha olvidado de ese punto.


Bueno pues en Europa la derecha ha arrasado y no hay una única razón para explicarlo. Vamos por partes. Primero, que cada cual tiene su historia. En los países del Este, los últimos en sumarse a la unión, la izquierda aún provoca urticaria y no es extraño, allí sufrieron medio siglo de dictadura soviética. Una vez le dije a Adam Michnik que España y Polonia se miraba como en un espejo, y la diestra de uno era la siniestra del otro. No le gustó la observación y se me salió un poco por peteneras. Michnik, que apoyó la Guerra de Irak es un buen ejemplo del predominio conservador en el Este, que ve a la Europa occidental como un atajo de renegados que los abandonaron en manos de Stalin por muchas décadas y sólo los EEUU supieron ayudarles. No digo que no tengan un poco de razón; lo que digo es que a nosotros los americanos nos abandonaron en manos de Franco por muchas décadas y nunca fueron leales con los intentos de recuperar la democracia en España.


La abstención es un punto muy relevante. El año en el que más de la mitad de la población europea pasó de su parlamento se perdió la mayoría progresista y comenzó la conservadora. Es un pez que se muerde la cola. Para los conservadores, Europa es un sitio donde cada uno va a pelearse por sus intereses nacional y poner todas las zancadillas posibles al resto. Así se disuelve el espíritu comunitario y lo hacen desde dentro.


¿Y la crisis? Aunque nos chinche tienen razón todos los que hoy ponen de manifiesto que en países con gobierno conservador (Francia, Italia o Alemania, donde pese a la coalición, gana Merkel) han vencido las propuestas liberales frente a las progresistas, que allí donde gobiernan sí han sufrido desgaste . Creo firmemente que se trata de un error de juicio del electorado porque realmente la crisis se debe al predominio de una visión conservadora de la economía, y de hecho, aunque no se le quiera llamar por su nombre, todas las soluciones que se han propuesto pasan por intervenir directamente en el mercado, es decir, la socialdemocracia. ¿Por qué pierde entonces la izquierda?


No hay aquí tampoco una única respuesta. Debe quedar fuera del análisis el caso de Gran Bretaña, verdaderamente sui generis --de hecho, a la masacre laborista, se une el hecho de que los tories dejarán el grupo popular europeo para formar uno euroescéptico. El continente ha quedado aislado--; y tanto en Francia como en Italia probablemente haya muchos problemas internos de los partidos. En todo caso apuntaré dos causas. La primera, la izquierda debe tomar la delantera y comenzar a defender desde mañana una visión unitaria de Europa de cara a los próximos comicios, si mantienen la lucha en el ámbito doméstico perderán contra los conservadores porque ese es su juego. La izquierda debería plantearse una campaña general de ámbito continental, sólo algo así de grande le ayudaría a recuperar el liderazgo, Can we? ¡Joder!, Yes we can!, pero ¡ya!


Y lo más importante; el relato. No se trata tanto de quién es culpable de la crisis sino de quién la pagará, quién será el malo de la película. La derecha lo tiene claro, ha escrito su guión y se prepara para lanzarse a degüello contra los inmigrantes, esos tipos raros, que visten distinto, huelen diferente y comen cosas raras y que ahora están aquí entre nosotros. Es terrible, es un drama, es revivir los peores fantasmas racistas de nuestro pasado, pero es un malo identificable y claro; es una película sin matices, lo blanco y lo negro, con principio, desarrollo y desenlace. La izquierda quiere escribir una historia con flashbacks y flashforward, en los que casi nadie es lo que parece, los aliados se vuelven enemigos, hay un objeto oculto que podría tener la clave, pero cuando se descubre nos vuelve a llevar al principio... muy bueno para la gran pantalla, muy malo para venderlo a un elctorado que espera un happy end y punto. No, seamos claros, señalemos sin matices, no queramos pensar que la gente es tonta, tampoco que todos son doctores honoris causa; si tenemos claro a qué se debe esta debacle hagamos rodar alguna cabeza encorbatada, el malo es el malo es el malo; no se pueden permitir jugar a ser de izquierdas y luego no serlo, la derecha va a jugar a lo que es.


Obama ha entrado a cañón en General Motors. Es una de las noticias más importante de lo que va de siglo porque es un cambio brutal en el paradigma antiestatal norteamericano. Lo ha hecho, puliéndose primero al consejo de administración de la empresa y luego tomando el control del 70% de sus acciones. ¿A qué estamos esperando?

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

Eteeee... un puntito sobre Wilders y su política de pureza gouda echo yo de menos en este post.

Sobre todo porque en Escolar los de siempre, los del nybel, también lo sobreseyeron, pero atacaron al primer chiste sobre quemar iglesias.