sábado, 12 de septiembre de 2009

Del rigor de los mapas

Con estas dos fotos iba a hacer dos post diferentes, pero las coincidencias geográficas me han decidido a unirlos aquí:





El primero se llama El mundo vallado recoge ese porcentaje de países privilegiados --el 14% de la población mundial que acapara el 73% de la riqueza mundial-- que mantiene su privilegio con fronteras fuertemente custodiadas. Por parte la parte que nos toca se destacan las vallas de Ceuta y Melilla, así como la guardia marítima que cubre el este de las Islas Canarias.

El segundo mapa es un gráfico --por cierto, sacado del excelente blog Chart Porn, nada que ver con el porno y sí mucho con excelentes gráficos-- con la media de horas de la semana laboral en los países del primer mundo, por abreviar, y de la OCDE para ser más concretos. Vereis que aquí se curra mucho más tiempo (lo que no quiere decir más) que en Alemania, Holanda o Noruega. Es algo que, en mi opinión, debería hacer reflexionar a nuestra sin paragón patronal, a ver si caen en la cuenta de que tener amarrada a la gente a la silla de la oficina no significa que produzcan más.

Pero lo que me importa es la coincidencia de las fronteras, que dice muchas más cosas de las que aparenta a primera vista. Y también, que aunque se trata de dos mapas que cuentan una gran verdad, no la cuentan toda. Del primero diría que, no hay que olvidar que las fronteras con alambre de espino no son una exclusiva de los ricos, son muchos los estados pobres o medio pobres que también encierran así a sus ciudadanos; y, sobre todo, no caigamos en la falacia de pensar que la inmigración irregular (odio decir ilegal) llega masivamente en pateras o cruzando a saltos la valla con Marruecos. La mayoría viene por los aeropuertos. Segundo, por el segundo mapa, bien hecho al poner las horas de trabajo del mundo rico, en el resto el trabajo puede llevas 20 horas al día 365 días al año. Pero no olvideis que hay un cuarto mundo que se oculta en el primero, y que las semanas laborales de 31 horas pertenecen a quienes tienen contrato y seguridad social. No las hay para los miles de trabajadores que curran en el mercado negro, en la economía sumergida, y que es pozo sin fondo a donde se va nuestro estado del bienestar.

Si no decimos toda la verdad decimos una mentira, y se puede hacer más daño que bien a quien se quiere ayudar. Lo dijo mejor Borges:

Del rigor de la ciencia

En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el Mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, estos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el Tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y los Inviernos. En los Desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.


1 comentario:

Fet dijo...

Los de Borges sí que eran mapas...