viernes, 20 de noviembre de 2009

We couldn't vote


Ya están elegidos, un presidente de la UE belga y democristiano y una jefa de exteriores británica y laborista. Se han cumplido los cambalaches que necesitaban cuadrar los ejes país grande-pequeño, derecha-izquierda, hombre-mujer.

A este anuncio le han seguido las críticas por la forma en la que se han escogido, nada de sufragios directos, una negociación algo oscura de jefes de gobierno. Y es verdad. Sin duda yo también preferiría unas elecciones a escala continental, ahora bien, ¿sabe todo el mundo lo que eso significa?

A menudo por aquí nos sonreímos con las vaguedades de los candidatos de EEUU, un país que es casi un continente y que, aún así, habla una misma lengua. ¿Os imagináis qué tendrían que hacer unos que se postularan a presidir la UE? Tendrían que recorrer 27 países, con muchos idiomas diferentes, historias muy variadas. Para tratar de contentar a un amplio espectro del electorado no se podrían lanzar mensajes muy audaces, os lo aseguro, todo tendría que equilibrarse desde Lísboa a Varsovia, desde Estocolmo a Creta. Todo lo que se propusiera al comienzo de una campaña tendría que llegar aguado sin remedio al final, ¿queremos eso? Aun así, yo lo preferiría pero no estoy muy seguro de que todo el mundo haya contado con una situación así.

3 comentarios:

Luis González dijo...

Es cierto que una votación universal para elegir la figura del Presidente habría sido, hoy en día, una auténtica locura. Por el número de países, por el desapego de la ciudadanía por las cuestiones Europeas, y porque, en definitiva, no existe estructura en un sentido muy amplio.

Sin embargo ¿para qué están en en Parlamento Europeo nuestros legítimos representantes? En España, por ejemplo, no votamos a nuestro Presidente, sino a los miembros del Congreso que se encargan de elegir al jefe de Gobierno. Si nuestra voz en Europa son los eurodiputados y eurodiputadas, en esta ocasión no se han hecho oír ni tampoco nos han hablado.

Fet dijo...

Me conformo con que no hayan colocado al puto Tony Blair. Pero es que soy molicie todo yo.

Lordo dijo...

Uf, sí, qué alivio.