martes, 16 de febrero de 2010

Copago, por favor


Todo el mundo se ha lanzado a ofrecer sus recetas para recuperar la economía española. Todo el mundo es, por supuesto, los popes del capitalismo financiero --catedráticos de universidades de nombre anglosajón que siempre terminan en Business School, columnistas de diarios neocon y apoltronados en general-- y sus recetas son, por supuesto, cirugía por las bravas; muchos recortes (en salarios y en gasto público) y frugalidad extrema para los currantes, aún hay clases.

No digo yo que no tenga que ser así, quizá. Pero la experiencia nos dice que en cuestión de recetas los excesos son malos, sobre todo si nadie de entre quien las firma se hace responsable de ellas. Algo de copago será necesario, digo yo, para esta terapia tan austera.

Quiero decir, que junto a todas estas medidas que hemos oído, será necesario tomar unas cuantas más si queremos que el enfermo salga adelante. Tenemos poca productividad, dicen. Y es cierto, pero también somos uno de los países de la UE con más horas laborales. ¿Qué pintan los trabajadores en sus puestos de sol a sol sin hacer nada sólo para que el jefe pueda disfrutar de sus ensoñaciones de autoridad ocho horas al día? ¿No será mejor trabajar bien en poco tiempo que poco en tanto? Eso no es responsabilidad de los trabajadores.

Queremos más formación. Es necesario, ¿pero no es España uno de los países de la UE donde más trabajadores ocupan puestos por debajo de su cualificación? ¿han usado alguna vez alguna empresa las ayudas que se ofrecían por la contratación de doctores, los estímulos que se ofertaron para invertir en investigación y desarrollo? No nos suena, contamos por millones los licenciados mileuristas. Eso no es responsabilidad de los trabajadores.

Es necesario recaudar más para el Estado, ¿dónde está el jugoso dinero negro que movió el desarrollo inmobiliario, no se les ocurre cómo sacárselo a sus detentores? ¿Cuándo piensan tomar medidas contra la economía sumergida, existen de verdad los inspectores de Hacienda y de Trabajo? Eso no es responsabilidad de los trabajadores.

Crece el consenso entre el establishment de que los sindicatos se han convertido en una fuerza reaccionaria que nos impide tomar las medidas necesarias para cambiar nuestro modelo de trabajo. Quizá, pero no podemos olvidar que al frente de la patronal se encuentra (respaldado ya unas cuentas veces por sus secuaces, perdón, por sus colegas) un tipo que ha estafado a sus trabajadores y a las arcas públicas y sigue tan campante. Definitivamente nos toman por gilipollas. Demostrarles que no tienen razón, eso es responsabilidad de los trabajadores.

2 comentarios:

Evitadinamita dijo...

Ayer ví al presidente de la COPYME en la noche en 24. Dijo no estar de acuerdo con que nuestro querido Díaz Ferrán presida la patronal. Estando la institución a la que representa integrada, lógicamente dentro de la CEOE. El mundo al revés, oiga: este señor reclamando que se faciliten los créditos para incentivar el consumo y sin tocar para nada la revisión salarial ni las cotizaciones. Del despido ni media. Y mientras los sindicatos mayoritarios dándose palmaditas con el empresario partidario del despido libre. Yo es que me doy de hostias contra la pared y ya ni sangro.
De todo lo mencionado en el post, que es de una lógica aplastante, resalto mi sintonía con usted en la reducción de la jornada y la flagrante ausencia de inspectores de hacienda buscando bolsas de basura.
Ains! Si es tan evidente, no diré ya Zápater...¿en qué cojoño está pensando Cayo Lara que no habla por esa boquita na más que para caer en la ofensa (véase llamarle pato mareado y borracho)?
No me gusta el nuevo coordinador y me toca la moral que sea ahora cuando se aprecie a Llamazares. Lo de hacerle la cama ha sido un claro despropósito.

(*4*)trazos dijo...

Tiene mucho delito que el tal Goirigolzarri, por su gestión al frente del BBVA durante ocho años, se vaya a embolsar una jubilación de cincuentaynosecuantos millones de euros, que es una cantidad realmente absurda. Debe ser que éste sí que produjo.

¿No deberíamos mirarnos estas mierdas?