domingo, 21 de febrero de 2010

Ni plomo ni oro

Me tentó pedir que, ya que nuestros servicios secretos se pusieron a investigar esta semana la identidad de los especuladores que han atacado nuestra economía, les diéramos una ración de lo que va entregando por ahí el Mossad. Algo de plomo para los que buscan oro, muerte a hierro para los amantes del vil metal. Pero aunque cuanto más se sabe de este asunto más lo pide el cuerpo, casi que no, mejor no.

Casi mejor contestar con cifras y datos, la mejor respuesta a unos ataques --hay que decirlo-- abiertamente racistas. No otra cosa es el regodeo con que la prensa financiera anglosajona llama Pigs (cerdos) en sucio acrónimo a Portugal, Irlanda, Grecia y España. Somos cutres, pero no tanto, o, al menos, quienes nos señalan son igual de cutres que nosotros. Extraídos de Financial Services Technology (en artículos bastante euroescépticos, por cierto) son estos dos gráficos:




Este muestra el nivel de deuda de los países del G20 increíblemente enorme en el caso de EEUU y el Reino Unido, mejor que se callen un poco ¿no?




Y este refiere la relación entre la aportación de cada país a la UE y lo que recibe de ella. España está muy equilibrada, un poco de mesura, entonces, para hablar de ella.


Problemas propios tenemos, y muchos, de los que casi no se habla. Aprovecho para enlazar este informe de la OCDE sobre las diferencias, según países, entre el nivel socioeconómico alcanzado por los individuos respecto al que tenían sus padres, es decir, la movilidad social que permite la educación:



En el medio andamos, con mucho que caminar hacia donde están los escandinavos, pero ¿y Gran Bretaña? Por favor.

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