lunes, 1 de marzo de 2010

Gran polla

Esta historia que cuenta hoy El País es de las más graciosas que he leído en mucho tiempo, es de esas cosas que hacen bueno el dicho de que la realidad supera la ficción. Un probo embajador pakistaní se llama Akbar Zeb y lo han rechazado--pese a su méritos-- en varios países de la península arábiga; resulta que akbar significa grande en árabe pero Zeb, que es un nombre común en Pakistán, es un término cheli para decir polla en el cheli arábigo. Demasiado fuerte para que la prensa del lugar anuncie en titulares la llegada del gran pollón a la embajada.

Bueno, hay que espabilarse. Aquí nos reímos cuando alguien trae un periódico de Ecuador con el titular de Hoy se corre la polla del presidente (que sería, hoy se sortea la lotería del presidente) y son recurrentes las chanzas que tiene que haber en Argentina cuando llega a hablar de Gramática el director de nuestra RAE, Víctor García de la Concha. No es por nada.


El nombre de la cosa. Es un debate recurrente para los mojigatos, aunque no hablen de zeb ni concha, no hace mucho que a los de aquí les oímos protestar porque al matrimonio homosexual se le llamara matrimonio. Tampoco querían leerlo en el periódico.


3 comentarios:

Small Blue Thing dijo...

En las cenas del Embajador, deslumbra. XDDDD

Lordo dijo...

Imagínate al ministro de exteriores saudí teniéndo que camelarse a gran polla por el interés nacional XD

Magapola dijo...

Me encantan las jugarretas que nos hace el lenguaje, y estas son magníficas :)