sábado, 24 de abril de 2010

Los mensajes de Leguina


Bueno, pues ya hubo manifestación, unas cuantas en realidad, y todo fue muy normal, aunque bien de mañana alguno se pusiera de los nervios.

Destaca entre todos Joaquín Leguina, nuevo ídolo de la regresía, que hizo méritos en El País con este artículo (bastante tendencioso) de cuatro mensajes que quisiera contestar.

El Primero: viene a ser algo así como dizque los progres que la Ley de Amnistía del 77 fue fruto del miedo al búnker y una trágala. Bueno, la ley no, toda la Transición fue eso. En todo caso, es bastante discutible que esa ley valga más que los tratados internacionales que reconoce España por la Justicia Universal. Hasta la ONU lo ha recordado varias veces.

El Segundo: que se piensan que como el Franquismo se impuso 40 años ya honraron a todos los suyos y sólos republicanos merecen honores. Bueno, no del todo. Es decir, si queda por ahí alguna fosa de gentes asesinadas por milicianos sin investigar o identificar, cuenten con todo mi apoyo para exhumarla. Pero no me compare la gente que tiene a su padre en la cuneta con quienes tuvieron a los suyos (y sólo a los suyos) con su nombres grabados en piedra a la entrada de cada parroquia. No me jodas.

El Tercero: "Todos los represaliados por el franquismo son héroes de la democracia y de la libertad"; no nadie ha dicho eso. Pero me temo que Joaquín entra así al trapo del mensaje opuesto que tratan de colar todos los días sus nuevos amigos. Es decir, que nadie luchó por la democracia en la Guerra Civil, todos los que resistieron ante Franco eran unos esbirros de Stalin, todos totalitarios, ¿vas por ahí?

El Cuarto: "La derecha española es heredera y añorante del franquismo". Toda no, desde luego. Pero parte sí; una parte que no vota a Falange ni otros grupúsculos fascistas sino al PP; y este partido que no debería temer a expulsar de su electorado a esos extremistas se muestra por el contrario avaro de un puñado de votos, demasiado condescendiente con sus demandas.

Vamos Joaquín, qué triste convertirse en una parodia de lo que fuimos. Martínez el facha para los cómics, por favor.

1 comentario:

Small Blue Thing dijo...

El Segundo: Allá por 2002, en plena excavación de las cuatro fosas comunes del área de Cubillos del Sil, llegó una carta a la Asociación Memoria Histórica. Era una carta de la hija de Onésimo Redondo, fundador de Falange, que murió asesinado por milicianos durante la Guerra Civil.

La señora pedía que la Asociación la ayudara a recuperar la memoria de su padre. Quería eliminar el nombre del pueblo de Quintanilla y que desapareciera el nombre en las listas de Caídos. Y se quejaba de que jamás había podido llorarle en condiciones porque, siendo El Caído junto con José Antonio Primo de Rivera, era el muerto de todo el mundo menos de ella.

Sí sí, resentidos.